El punto de partida del proyecto no fue únicamente académico, sino profundamente territorial. Surgió a partir de una necesidad concreta del propio Hospital de Coelemu, que requería herramientas para comprender mejor la distribución de enfermedades, optimizar sus recursos y proyectar sus intervenciones. Sin embargo, esa necesidad no podía resolverse solo con más datos, sino con una forma distinta de abordarlos: incorporando la dimensión espacial como eje de análisis.