“También observamos que los dos proyectos actualmente activos dentro de la cartera en calificación suman apenas US$7,5 millones, lo que demuestra que la inversión que efectivamente está avanzando hoy es muy reducida. Uno corresponde a la ampliación de un plantel avícola en San Carlos, por US$4,5 millones, y el otro a infraestructura deportiva en Valle Hermoso, Pinto, por US$3 millones”, analizó el presidente de CorÑuble. “En este último caso -continuó- se refleja con claridad el problema de fondo.
Aunque el proyecto muestra solo 60 días legales transcurridos, desde su ingreso ya acumula 642 días corridos. Eso demuestra que no basta con mirar el plazo administrativo: también hay que mirar el tiempo real que las inversiones pasan esperando una resolución. Y ese tiempo perdido importa, porque retrasa beneficios concretos para las comunidades y para el empleo local”.
En el caso de la ampliación del plantel avícola Coliumo, que ingresó el 19 de marzo de 2026, corresponde al segundo intento del titular por obtener la aprobación ambiental de su proyecto, luego que el 25 de marzo de 2024 la Comisión de Evaluación Ambiental (Coeva) de Ñuble resolviera rechazar la anterior declaración de impacto ambiental (DIA) presentada el 22 de noviembre de 2021 (854 días corridos en total), a pesar de que contaba con la recomendación favorable del SEA. Salman planteó, además, que “otro elemento que nos parece especialmente relevante es la fuerte concentración sectorial de esta cartera. El 94,3% del monto total en evaluación corresponde a proyectos de energía, por cerca de US$972 millones.
Le sigue muy de lejos el sector inmobiliario, con US$48,8 millones, equivalente al 4,7% del total. Esto confirma que el principal cuello de botella no está distribuido homogéneamente, sino que se concentra en un sector clave para el desarrollo regional”. Detalló que “en energía hay seis proyectos en tramitación, distribuidos en Bulnes, San Carlos-Ñiquén, Pemuco, Chillán Viejo y Chillán-Coihueco.
Allí, el promedio de tiempo transcurrido desde el ingreso alcanza los 340 días corridos, mientras que el promedio de días legales es de solo 48 días. Esto evidencia que buena parte de la cartera ha permanecido suspendida durante largos períodos”. Agregó que, “en cuanto a los proyectos inmobiliarios en tramitación, estos se ubican en las comunas de Quillón y Chillán.
Aunque su peso económico es bastante menor respecto de energía, también son relevantes, tanto por su impacto en la actividad local como por su potencial para contribuir a reducir el déficit habitacional y dinamizar el empleo asociado a la construcción”. El empresario subrayó que “destrabar estos proyectos no es solo una tarea administrativa, sino una necesidad urgente para Ñuble. Nuestra región necesita más inversión, más empleo y más dinamismo económico.
Y para eso es fundamental que los proyectos puedan avanzar, especialmente en sectores tan estratégicos como la energía y la vivienda”. “Por eso -continuó-, las gestiones que está realizando el delegado presidencial Diego Sepulveda, con los organismos sectoriales son de la mayor importancia. Lo que hoy muestran estas cifras es que Ñuble no tiene solo un problema de menor ingreso de proyectos; tiene, además, un problema serio de acumulación de inversión detenida.
Mientras esa cartera no logre avanzar, la región seguirá postergando oportunidades que son indispensables para su crecimiento y para mejorar la calidad de vida de su gente”. Reducir incertidumbre Al respecto, Manuel Cofré, seremi de Economía de Ñuble, sentenció que “para que Ñuble crezca, necesitamos que la inversión fluya. Eso significa mejorar, por ejemplo, la infraestructura y generar las condiciones que atraigan nuevos proyectos, dinamización de nuestra economía y mejores empleos”.
Consultado sobre los proyectos suspendidos en el SEA, la autoridad declaró que “la ‘permisología’ hoy es una barrera que queremos mejorar. Para ello, estamos reduciendo plazos y eliminando cuellos de botella para que los proyectos no queden atrapados en la burocracia. Éstos deben ser tramitados en su mérito cumpliendo toda norma y ley vigente, pero sí en plazos más acotados.
El inversionista y nuestra región merecen una respuesta oportuna en tiempos competitivos”.