En ese contexto, la administración Trump instruyó a los bancos de Wall Street a comenzar a probar Mythos internamente, señalando que debían tomar en serio el modelo y utilizar sus capacidades para detectar vulnerabilidades. Fue así, que Anthropic creó el llamado Project Glasswing: un grupo cerrado donde las principales empresas tecnológicas y financieras —entre ellas Amazon, Apple, Microsoft, Cisco, JPMorgan, Goldman Sachs, Citigroup, Bank of America y Morgan Stanley— reciben acceso controlado al modelo. Con el objetivo de usarlo para atacar sus propios sistemas internos, dejando que Mythos intente encontrar y explotar vulnerabilidades en su propia infraestructura, para detectar puntos débiles antes de que lo haga un atacante real.

"Creemos que este no es solo un problema de Anthropic, sino de toda la industria, que tanto las empresas privadas como los gobiernos deben estar en condiciones de enfrentar", señaló Newton Cheng, líder del área de ciberseguridad de Anthropic. Canadá y el Reino Unido replicaron la señal días después, en línea con analizar los riesgos de ciberseguridad que plantea Mythos. Mientras tanto, en Chile, la CMF confirmó a Emol que, tras tomar conocimiento de la situación, se contactó con actores de la industria supervisada y con la Agencia Nacional de Ciberseguridad para monitorear la posible exposición.