2: La llave del estrecho de Ormuz Lo que sobre el papel era una condición técnica para la tregua anunciada el miércoles por Sharif se convirtió en el principal escollo militar en la mesa. Desde Washington buscan una reapertura inmediata, comercial y sin restricciones, anunciando incluso procesos de limpieza de minas de forma unilateral y una apertura de la vía "pronto". Para Teherán, Ormuz es su mayor baza de presión.

"No habrá cambios en el estrecho a menos que EE. UU. acepte un acuerdo razonable", afirmó una fuente iraní recogida por la agencia Mehr.

Irán exige que cualquier paso de buques sea coordinado directamente con sus Fuerzas Armadas. 3: El factor Líbano y negociar mientras continúan los ataques israelíes Mientras las delegaciones se sentaban en Islamabad, Israel ha mantenido sus incursiones y bombardeos en el Líbano, que dejaron el mismo día del anuncio de la tregua al menos 357 muertos y más de 1. 200 heridos en diez minutos.

Irán exige el compromiso de EE. UU. para frenar la agresión israelí en todos los frentes, especialmente en el sur del Líbano y Beirut.

Desde Washington, sostienen que el alto el fuego de dos semanas pactado con Irán se limita al conflicto directo entre ambos países y no vincula las acciones militares de Israel en el Líbano. Además, otra de las fracturas es que Irán reclama una factura económica por la guerra iniciada el 28 de febrero por EE. UU e Irán contra la República Islámica.

Específicamente, piden un levantamiento total de sanciones y un devolución inmediata de fondos congelados como condición previa. Desde EE. UU, la respuesta fue que cualquier alivio financiero está supeditado a la firma del acuerdo nuclear bajo los términos de Vance.

Pakistán como mediador y futuras negociaciones La mediación paquistaní dio por concluidas las conversaciones este domingo y pidió a las partes que sigan cumpliendo con el alto el fuego alcanzado el pasado miércoles. "Es imperativo que las partes sigan cumpliendo su compromiso con el alto el fuego", dijo en un comunicado el ministro de Exteriores paquistaní, Ishaq Dar. La gran incógnita tras el despegue de las delegaciones es si el diálogo ha muerto o si ha entrado en una fase de "presión remota".

Vance fue explícito al señalar que la delegación estadounidense no se va con las manos vacías, sino que ha dejado sobre la mesa una propuesta formal y definitiva. "Nos vamos de aquí con una propuesta muy simple, un método de entendimiento, que es nuestra oferta final y mejor", sentenció. Por su lado, el gobierno iraní afirmó que "la diplomacia nunca termina" y que las consultas con "países amigos y vecinos" (como Pakistán) seguirán adelante.