También la abogada de la familia, Sylvie Galley, subrayó el "doble sufrimiento" al que se enfrentan los allegados de la víctima debido a la ausencia del cuerpo que, según la instrucción del sumario, Zepeda habría abandonado en una zona montañosa deshabitada del Jura (este). Antecedentes de la investigación Estas acusaciones las fundamenta en los registros del teléfono móvil del acusado y del vehículo que alquiló en Francia días antes de reunirse con la víctima y con el que estuvo en una zona boscosa, a la que regresó durante unas dos horas al despuntar el día de la madrugada en la que desapareció su exnovia japonesa. Zepeda cenó con ella la noche anterior y estuvo en su habitación de la residencia universitaria, donde otros estudiantes escucharon ruidos de pelea y gritos.
Previamente, había comprado un bidón de combustible de 5 litros, una caja de cerillas y un espray de lejía. "Nunca han podido hacer el duelo. (...
) Lo que más les importa es encontrar el cuerpo de Narumi", dijo la letrada. Por su parte, la defensa de Zepeda volvió a pedir este viernes al tribunal que ordene reabrir la investigación para hacer pruebas de ADN de todos los estudiantes hombres que estaban en la residencia en diciembre de 2016, algo que el presidente de la corte rechazó.