El Partido de la Gente (PDG) sumó un nuevo capítulo en la crisis interna luego de que la semana pasada fuera expulsado de la bancada el diputado Cristian Contreras. El pasado viernes, el partido anunció la remoción de "Dr. File", como es conocido en televisión, luego de que presentara 11 proyectos de ley que abordaban temas como la pena de muerte, la vacunación voluntaria y la soberanía sanitaria.
Sin embargo, el fin de semana subió el tono de la discusión. El excandidato presidencial y líder de la colectividad, Franco Parisi, explicó que la salida de Contreras respondía a su alto ausentismo en la Cámara, y no por los proyectos de ley que había presentado. El diputado salió al paso del economista y aseguró que fue expulsado de la bancada por no apoyar la candidatura de Pamela Jiles para presidir la Cámara.
Aludiendo a Zandra Parisi, hermana del excandidato, Contreras dijo que "en lo personal no conozco los acuerdos que el partido pueda tener con Pamela Jiles. No haré conclusiones sobre la supuesta pagada de favor político por haber llevado a la hermana de Franco en la lista junto a Pamela en el Distrito 10, lo que le resultó favorable al ser electa con los votos de arrastre que le quedaron a Jiles". "Me sentí violentada" Zandra Parisi anunció que llevará a Contreras a la Comisión de Ética al afirmar que "me he sentido violentada políticamente".
"He sentido y escuchado a una persona misógina. En Chile se habla mucho de cuidar a los niños y a las mujeres, pero veo que desde el Congreso no se cuida a los niños, ni a los adolescentes, y mucho menos a las mujeres", añadió. La diputada agregó que "esto no se puede dejar pasar.
Soy mujer, tengo 62 años, estoy trabajando por mi Chile y no merezco ser insultada y violentada políticamente por un diputado". Sobre el rol del PDG, Parisi afirmó que "nosotros como PDG lo hemos dicho desde el día cero. Desde el día que nos enteramos que somos una bancada de 14 diputados -y hoy 13- siempre hemos estado al lado de la gente".
Lejos de bajar el perfil a la polémica, Contreras aseguró que "para que me expulse la bancada tiene que haber una renuncia o el partido me tuvo que haber expulsado. La bancada se equivocó, fue arbitraria". La crisis pone en duda la cohesión interna del PDG, que aspira a consolidarse como fuerza bisagra en el Congreso.