Nuevos y perturbadores antecedentes han surgido tras el mortal ataque en el Instituto Obispo Silva Lezaeta. Se ha revelado que el agresor, Hernán Meneses Leal, de 18 años, mantenía una activa y sombría presencia en redes sociales, específicamente en la plataforma Discord, donde compartía mensajes vinculados a la ideología “incel” (celibato involuntario). Ver también: “No me gustaría que me mataran a mi nieta”: El estremecedor temor de apoderado tras muerte de inspectora en Calama Estos grupos, compuestos mayoritariamente por hombres jóvenes, suelen manifestar una profunda frustración y resentimiento social.
En sus escritos previos al crimen y expuestos por Página 7, Meneses describía su existencia con un pesimismo abrumador, aludiendo a problemas de salud física y mental que, según él, le impedían proyectar una vida normal o productiva. 'La vida es un castigo': Un anuncio de la tragedia El texto difundido en redes sociales comienza con una cruda reflexión sobre su condición: “Sé que mi esperanza de vida es baja; mi salud mental y mi conciencia, bastante deficientes, no ayudan en lo más mínimo”, escribió el joven, quien aseguraba que una vida plena estaba 'fuera de su alcance'. Sin embargo, las frases más alarmantes apuntaban directamente a su negativa a tener un futuro.
“NO deseo envejecer, NO tengo intención de envejecer y NO voy a envejecer”, sentenció Meneses en su publicación, para luego cerrar con una frase que hoy cobra un tinte macabro tras el asesinato de la inspectora María Victoria Reyes: “Porque la vida es un castigo y cuanto antes termine, mejor. Menos tiempo se desperdicia en vano viviendo una mentira y muriendo siendo nadie”. El estudiante de 18 años, quien permanece bajo custodia, pasará a control de detención durante la jornada de este sábado, mientras la justicia investiga si este rastro digital constituye una prueba de la premeditación del brutal ataque que conmocionó al país.