El infectólogo Rafael Araos renunció al cargo de subsecretario de Ciencia, marcando la primera gran baja en el gabinete de Gobierno del Presidente José Antonio Kast. La salida del médico se produjo tras una serie de diferencias con la ministra de la cartera, Ximena Lincolao. Según informó La Tercera, el punto de quiebre fue un plan de reestructuración interna impulsado por la secretaria de Estado, el cual contemplaba la desvinculación de aproximadamente 40 funcionarios del ministerio.
Araos, en desacuerdo con la medida y el impacto en la continuidad de los equipos, se negó a firmar las órdenes de despido y ofreció su renuncia, la cual se concretó este lunes. Un golpe político antes de la Cuenta Pública Esta dimisión representa un duro revés para La Moneda, que atraviesa una etapa compleja marcada por dificultades en la instalación del mando y críticas a la gestión de diversos ministros. La renuncia de Araos —quien aportaba un valorado perfil técnico— llega en un momento crítico, justo cuando el Ejecutivo intenta proyectar unidad y orden de cara a la Cuenta Pública del próximo 1 de junio.
En medio de este escenario, el Mandatario encabezó la mañana del lunes un consejo de gabinete en La Moneda y, por la noche, una reunión con la bancada de diputados del Partido Republicano en Cerro Castillo.