Rafael Nadal, una de las más grandes leyendas en la historia del tenis, se prepara para estrenar un documental sobre su vida. Estará disponible en Netflix desde el 29 de mayo y consta de cuatro capítulos. En la serie, el ex jugador hace fuertes revelaciones sobre los problemas físicos que lo aquejaron durante gran parte de su carrera.
Antes de que el documental salga a la luz, "Rafa" concedió una entrevista a Marca y explicó por qué quiso mostrar todo eso. "Creo que es una combinación de todo, de lo que se necesita para tener éxito. No puedes entender mi carrera sin contar las etapas por las que pasé, en términos de problemas físicos.
Así que creo que había que contarlo. A partir de ahí la gente también se hace una idea de cómo es el día a día de un tenista profesional. Especialmente con un problema crónico como el que tuve desde el principio de mi carrera", afirmó.
"He tenido problemas a lo largo de mi carrera en muchas partes de mi cuerpo. Pero creo que todo tiene un origen, que es el pie. La solución para seguir jugando al tenis, que me permitió seguir jugando, fue la plantilla para salvar aquella lesión.
Pero desestructuró el resto de mi cuerpo. Así que creo que de ahí empezaron todos mis problemas, aunque me permitió tener una larga carrera. Algo que, en 2005, cuando tenía 19 años, durante unos meses, parecía que se había terminado", agregó.
El entrevistador le preguntó por un episodio concreto del documental. Antes de 2012 un médico en Nueva York le recomendó no ir a jugar Indian Wells para no poner en riesgo su carrera. Nadal se negó y fue a jugar igual.
Dijo en la serie de Netflix que había un límite entre lo correcto y lo incorrecto y expresó: "Sin esa decisión, igual tenía 12 Grand Slams menos". "En cuatro episodios es difícil sintetizar todo... Las entrevistas son muy largas y es difícil decirlo todo para que se entienda perfectamente.
Pero cuando dije esa frase, que es una de las frases de las que hablamos en el equipo porque creo que no queda tan bien terminada, lo que quería decir es que hubo un momento en que vivía con dolor permanente. Y había muchos días en que tenía discusiones con mi fisio sobre si tenía que tomar antiinflamatorios o no. Y era él quien los tenía, y yo se los pedía y me los daba.
Y era él quien se encargaba", relató el mallorquín en diálogo con Marca. Siguiendo en esa línea, comentó: "Y llegó un día en que dije, bueno, cuando dices que hay un límite entre lo que es correcto o incorrecto, pues ahora soy yo quien decide cuándo tomar antiinflamatorios, cuándo no tomarlos, cuántos tomo o cuántos no tomo. Y prácticamente ni se enteraban.
Por el simple hecho de que, claro, me resultaba incómodo tener que preguntar todo el día cuando sabía que la otra persona no estaba de acuerdo con eso". Nadal tuvo que pagar un precio alto por esa decisión. "Desde mi punto de vista, o era eso o no jugaba al tenis.
Así que cuando digo que hay un límite entre lo que es correcto e incorrecto, es porque al final sé que es perjudicial para mi cuerpo. De hecho, como dije, tengo dos perforaciones en los intestinos por haber tomado tantos antiinflamatorios. Pero si no hubiera sido así, mi carrera habría sido completamente diferente", apuntó.
Nadal también se refirió a la salud mental. En 2015 tuvo "un episodio" que duró un año. "Era difícil controlar lo que había estado controlando toda mi vida.
Al final, siempre entendí que tenía que resolver ciertos asuntos por mi cuenta. Así que en ese momento entendí que podía resolver por mi cuenta lo que me estaba pasando en la pista. Porque nunca consideré que las cosas que te pasan en una pista de tenis fueran lo suficientemente importantes como para recurrir a ciertas cosas", declaró en Marca.
"Pero en un momento dado, una cosa es que no controle mis emociones o no tenga control de la situación en la pista de tenis y otra es que cuando estoy fuera, tenga que salir a caminar con una botella de agua porque si no, me ahogo en mi propia saliva. Entonces dije, bueno, tengo un problema, tengo que ir a profesionales. Visité a una psicóloga y me expuso cosas que yo ya sabía.
Era totalmente racional", prosiguió. Se preguntó por qué le pasaba eso justo a él y decidió ir al psiquiatra. "Me dieron una medicación que me permitió ir mejorando con los meses", apuntó.
Por último, el ganador de 14 títulos de Roland Garros se refirió al final de su relación con Toni Nadal, su tío y entrenador. Se enteró por la prensa. "No fue agradable en ese momento.
Pero así es. No cambió de opinión. Tuve una conversación con él después y, evidentemente, todo salió como siempre.
Al final, hay demasiadas conexiones, demasiadas cosas importantes que hemos vivido juntos. Es mi tío y le quiero. Primero por eso, y luego por todo lo demás y todo lo que conseguí gracias a él", manifestó.