La cadena de centros comerciales peruana Real Plaza, perteneciente al Grupo Intercorp, anunció la construcción de un nuevo mall en la ciudad de Trujillo a partir de una inversión por 500 millones de soles peruanos (US$ 146 millones), considerada como una de las más grandes realizadas por la firma en la nación andina. Según informó la empresa a través de un comunicado, el nuevo centro comercial contará con más de 83. 000 metros cuadrados de área comercial, lo que representa un incremento de aproximadamente 57% frente al espacio que ocupaba el complejo anterior.
Asimismo, la construcción incorporará un segundo nivel, seis tiendas ancla de gran formato, más de 115 marcas y más de 1. 500 estacionamientos De acuerdo con la firma, el plazo estimado de construcción será de dos años, una vez concluidas las etapas de diseño y la obtención de permisos. A su vez, señalaron que su desarrollo implicará la creación de 12.
000 empleos directos e indirectos. Hernán Malpartida, vicepresidente de Asuntos Corporativos de Real Plaza, afirmó a medios nacionales que “con el nuevo Real Plaza Trujillo, buscamos contribuir a una nueva etapa para la ciudad, con un fuerte compromiso con la comunidad y su desarrollo. Este proyecto es el más grande en el que nos hemos embarcado y apunta a ofrecer a Trujillo el centro comercial más moderno del país”.
En ese entonces, el Instituto Nacional de Defensa de la Competencia y de la Protección de la Propiedad Intelectual (Indecopi) informó la imposición de una multa coercitiva de 100 UIT (535. 000 soles, US$ 151. 600) a la compañía, por “no acreditar de manera oportuna y total el cumplimiento de las medidas cautelares dictadas para proteger a los consumidores afectados” en el accidente de febrero último.
Tras la tragedia, la Comisión de la Oficina Regional del Indecopi en La Libertad determinó el cierre temporal del establecimiento, la cobertura de gastos médicos de las víctimas, el pago de gastos de sepelio de los fallecidos y la identificación de posibles afectados indirectos. En febrero de este año, el regualdor peruano ratificó la sanción en contra del centro comercial y determinó que el incidente se produjo por deficiencias en la construcción, por el uso de materiales distintos a los previstos en el diseño estructural y a diferencias entre la construcción y el diseño original aprobado por las autoridades municipales. De acuerdo con lo informado en dicha instancia, las fallas pudieron haber sido identificadas con anterioridad a través de mantenimientos preventivos o correctivos.
Asimismo, el organismo indicó que la estructura tenía nueve años de antigüedad y que en ese tiempo solo se hicieron trabajos de limpieza y pintura.