“Hemos considerado medidas especiales, por ejemplo, para la circulación peatonal, donde habrán equipos especiales con letreros para poder dirigir por dónde circulan los peatones. Hemos trabajado con todas las líneas de buses de transporte público para que tengamos una buena oferta, también así con EFE. Entonces, este debe ser un REC cuya experiencia sea bastante gratificante, positiva, y así la gente quiera volver el próximo año”, afirmó.

Asimismo, el gobernador indicó que solicitó al Ministerio de Obras Públicas “que haga retiro de la de la reja del bandejón central, a efecto de que quienes vengan del Parque Bicentenario hacia el Teatro Biobío, tengan un mejor espacio para circular. Eso creemos que son medidas que se pueden implementar y después se pueden reponer, y que van a colaborar mucho en que la experiencia sea lo mejor posible”. En esta edición, además, el festival no contará con secciones o locaciones VIP, respondiendo a críticas de versiones anteriores.

Los espacios cercanos al escenario principal estarán destinados exclusivamente a aspectos técnicos, como mesas de sonido y escenotecnia. En ese sentido, Encina explicó que “todas las marcas auspiciadoras del evento, ahora se desplazaron mucho más atrás, lo que significa que los costados laterales del Parque Bicentenario estarán mucho más abiertos”. “Habrán estructuras propias de un festival de grandes dimensiones, pero todos los sectores que molestaban al público adelante, en esta oportunidad se ubicarán por detrás, estamos hablando de unos 180 metros más atrás”, concluyó.