A 450 días de reclusión se condenó a Diego Soto Montero –más conocido como el “profanador de tumbas” del Cementerio General de Recoleta–, aunque la pena será cumplida en libertad. Soto se hizo conocido en 2025 tras difundirse videos en los que aparecía haciendo skate sobre la tumba y el mausoleo del expresidente Salvador Allende, profanando bóvedas e incluso sustrayendo un cráneo humano desde un cadáver sepultado en el lugar. Los hechos llevaron a la apertura de una causa en la que se le acusó por los delitos de daños a monumentos nacionales, ultraje de cadáver y ultraje de sepultura, permaneciendo más de dos meses en prisión preventiva tras su formalización.
A un año de los hechos, con la investigación ya cerrada y la acusación presentada (en la que el Ministerio Público inicialmente solicitaba casi 6 años de cárcel), la Fiscalía le ofreció un procedimiento abreviado al imputado. En este, el tribunal condenó a Soto a 150 días de reclusión por cada uno de los tres delitos, además de una multa de 2 UTM y la suspensión de cargos públicos mientras dure la pena. Sin embargo, al no haber sido condenado anteriormente, aceptar responsabilidad mediante el procedimiento abreviado y colaborar con la investigación, se le aplicó una pena sustitutiva en libertad, por lo que Soto deberá firmar y asistir periódicamente a un Centro de Reinserción Social de Gendarmería de Chile.
Al encontrarse con remisión condicional, en caso de incumplir las condiciones, la pena puede revocarse y podría cumplir cárcel efectiva. Asimismo, la multa también se tuvo por cumplida debido a los días que pasó en prisión preventiva, y se eximió al sentenciado del pago de las costas de la causa, ya que, al haber aceptado el procedimiento abreviado, ahorró al Estado los costos de la realización del juicio oral.