Desde hace más de 13 años, Ricardo Covacevich dedica sus fines de semana a limpiar la playa, transformando un gesto voluntario en un verdadero ejemplo de conciencia y respeto por el entorno. Acciones como la suya, la cual fue realzada en el marco del Mes del Mar en la comuna, hacen recordar que proteger el mar y las playas es una tarea de todos y todas. “Me dedico los fines de semana a limpiar la playa y llevo unos 12 años más o menos haciendo lo mismo.

El sentido que tiene todo esto es mantener limpio el sector y esperamos y pretendemos que esta sea la playa más limpia de Chile cuando terminemos de limpiar todo”, comentó el vecino. La iniciativa también ha significado crear una arqueología de basurales locales, ya que muchos de los espacios que se han transformado en basurales en este borde costero están desde hace muchos años; por lo que, aparecen muchos objetos que ya no se ven en el país, especialmente en cuanto a envases antiguos. “También mucha madera, mucho tronco y eso me costaba mucho sacarlo, lo apilaba por ahí y después venía gente que se lo llevaba, pero eso era difícil por el peso de las cosas”, explicó Covacevich.

Cabe señalar que la misma Municipalidad de la comuna es quien reconoce esta labor e incluso ha apoyado este objetivo que tiene el vecino, para lo cual él también ha querido motivar a otras personas. “Nos ha ido muy bien con la limpieza, hemos tenido el apoyo municipal y estamos muy contentos en general con lo que hacemos. Ahora en mi familia he tratado de entusiasmar a mis hijos pero no, deben pensar que es cosa de viejos esto de estar limpiando la playa.

De hecho la gente que camina por la playa hay mucha gente que se acerca felicitando; yo digo a mí no me felicitan, hagan lo mismo, síganme, salgan de su casa con una bolsa plástica y recojan lo que encuentren, todos dicen que sí, pero nadie se agacha a recoger nada y es frustrante en ese sentido, la poca conciencia que hay de la limpieza. La playa es de todos nosotros y va a ser de nuestros hijos, de nuestros nietos, lo lógico sería que eligiéramos algo decente y no una cantidad de basura astronómica”, agregó Ricardo Covacevich.