A solo un día de haber sido anunciado, el actor Renato Munster renunció a su cargo como seremi de las Culturas de la Región Metropolitana, convirtiéndose en el caso más reciente de una serie de bajas que ya suman 15 autoridades regionales en el inicio del gobierno del presidente José Antonio Kast. La salida de Munster se produce en un contexto marcado por cuestionamientos a los procesos de nombramiento en distintas carteras, donde varios seremis no han logrado asumir o han debido dejar sus cargos en pocas horas o días. De acuerdo con antecedentes recopilados, las renuncias y caídas de designaciones responden a diversas causas, entre ellas incumplimiento de requisitos legales, antecedentes personales cuestionados y publicaciones en redes sociales, lo que ha abierto críticas sobre los filtros aplicados por el Ejecutivo.
El periodista Danilo Herrera advirtió sobre la magnitud del fenómeno, señalando que “en 35 días, el gobierno de Kast acumula 14 seremis que no asumieron o renunciaron”, en una investigación conjunta que apunta a fallas en la revisión de antecedentes y en el proceso de selección. El caso de Munster, quien reemplazó a Gustavo Baher, quien no aparece en la lista, eleva esa cifra a 15, consolidando una tendencia que complica la instalación territorial del gobierno, especialmente en cargos clave para la ejecución de políticas públicas a nivel regional. A Gabriel Boric solo le renunciaron 5 seremis en la misma cantidad de días, señaló Herrera.
Hasta ahora, desde el Ejecutivo no se han entregado detalles específicos sobre los motivos de la renuncia del actor, pero el episodio vuelve a instalar el debate sobre la prolijidad en las designaciones y la estabilidad de los equipos regionales. La seguidilla de salidas ocurre en un momento crítico para la administración, que busca consolidar su arranque, pero enfrenta crecientes cuestionamientos por errores en nombramientos que han derivado en rápidas renuncias y ajustes.