“Podemos hacer ajustes de 6 mil millones en un plazo de 18 meses”. Esa fue la promesa que el actual jefe de Hacienda repitió durante la campaña electoral que llevó a José Antonio Kast a la Presidencia. “Nosotros no vamos a cortar ningún beneficio social que hoy día exista… No vamos a cortar ningún beneficio social”, repitió en debates y entrevistas el entonces candidato.

El seductor compromiso del futuro Presidente José Antonio Kast y del creador de su plan financiero, Jorge Quiroz, fue que el ajuste de gastos en el Estado se haría sin cortar ni un beneficio social ya ganado por la población. Pero lo cierto es que la promesa de no tocar gasto social no solo sería incumplible, sino que, además, se trata de una alerta sobre el desconocimiento del Estado de quienes tiraron esas primeras y prometedoras líneas de recortes que han tenido a los ministros de Seguridad, Salud y Educación, entre otros, intentando salvar la calidad de vida del ciudadano común. No solo la alimentación escolar, el acceso a sala cuna, medidas contra el crimen organizado o la Pensión Garantizada Universal están en juego en esta batalla que recién comienza.

Si quieres ver los documentos y contar con más elementos de juicio para tener tu propia opinión, revisa este Punto por Punto de El Mostrador, con Paulina de Allende-Salazar.