El Hospital de Chillán aparece entre los recintos públicos con mayores recortes presupuestarios contemplados en el decreto 333, ingresado el pasado 24 de abril a la Contraloría General de la República y firmado por el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz. Según los antecedentes, el ajuste al Ministerio de Salud alcanza los $413. 193 millones, cifra equivalente al 2,4% del financiamiento considerado en la Ley de Presupuestos para este año.
En el caso del recinto ñublensino, el recorte informado llega a $2. 099 millones, lo que lo ubica en el séptimo lugar a nivel nacional entre los hospitales más afectados por la reducción de recursos. Además, si se consideran solo los hospitales fuera de la Región Metropolitana, el Hospital de Chillán queda en el quinto lugar del listado, después de Los Ángeles, Guillermo Grant Benavente de Concepción, Las Higueras de Talcahuano y Valdivia.
De acuerdo con la información del decreto, el mayor recorte corresponde al Hospital Sótero del Río, en Puente Alto, con $3. 182 millones menos, seguido por el Hospital Salvador, en Providencia, con $2. 757 millones.
Luego aparecen el Hospital de Los Ángeles, con $2. 706 millones; el Guillermo Grant Benavente de Concepción, con $2. 696 millones; Las Higueras de Talcahuano, con $2.
272 millones; y el Hospital de Valdivia, con $2. 232 millones. Tras ellos se ubica el Hospital de Chillán, con $2.
099 millones, por sobre otros recintos regionales relevantes como el Hospital de Antofagasta, con $2. 049 millones; La Serena, con $1. 972 millones; Puerto Montt, con $1.
970 millones; Rancagua, con $1. 903 millones; Curicó, con $1. 612 millones; Quilpué, con $1.
517 millones; Talca, con $1. 513 millones; y Gustavo Fricke, con $1. 483 millones.
El ajuste forma parte de una reducción más amplia al Ministerio de Salud. Según los antecedentes, la Subsecretaría de Redes Asistenciales, de la que depende la red de hospitales públicos, registra una disminución de $147. 715 millones, equivalente al 11% del presupuesto considerado para este año.
En tanto, Fonasa tendría una reducción de $259. 512 millones, equivalente al 1,7% de su presupuesto total Desde el recinto respaldaron el recorte, a pesar de la reducción de presupuesto, y defendieron la medida implementada por el gobierno. Su directora subrogante, Ximena Espinoza, indicó que esta indicación “tiene como propósito mejorar la eficiencia de los recursos públicos, resguardando al mismo tiempo el funcionamiento del sistema sanitario”.
La directiva fue clara al mencionar que este ajuste presupuestario “será abordado mediante medidas de gestión interna y priorización técnica”, agregando que se hará un resguardo, especialmente “de las áreas asistenciales y aquellas prestaciones vinculadas directamente a la atención de usuarios y usuarias”. “Como institución, continuaremos trabajando coordinadamente con el Servicio de Salud Ñuble y el Ministerio de Salud”, cerró Espinoza. “Es inaceptable” Más crítico fue el gobernador de Ñuble, Óscar Crisóstomo, quien comentó a La Discusión que esta medida “es inaceptable y golpea directamente a los habitantes de Ñuble”.
“Reducir recursos al Hospital Regional pone en riesgo la atención de miles de personas que necesitan una salud oportuna y de calidad”, sostuvo la autoridad, sobre todo en medio de una red asistencial “que ya enfrenta enormes desafíos en materia sanitaria”. “Esta decisión agrava aún más el problema y vuelve a demostrar una total desconexión con la realidad de los territorios, así como un desconocimiento cuyo costo no deben pagar las más de 400 mil personas usuarias de la salud pública en nuestra región”, enfatizó Crisóstomo. La máxima autoridad regional fue enfática al mencionar que el gobierno “no solo está mal enfocado, sino que además está tomando decisiones irresponsables”, explicando que el recorte llega justo en un momento “en que el nuevo hospital exige más capacidad, más coordinación y más recursos”.
“No se puede hablar de fortalecer la salud pública mientras se debilita el principal recinto asistencial de Ñuble. Este tipo de decisiones termina perjudicando a las personas y pone en riesgo una etapa clave para la red de salud regional”, cerró el gobernador.