Señor director: El Ministerio de Hacienda acaba de instruir, vía circular interna que salió a la luz pública, una reducción presupuestaria a ser implementada entre los años 2027 y 2031, que incluye la sugerencia de drásticos recortes presupuestarios en educación. En el área de Educación Parvularia, el Oficio recomienda recortes concentrados principalmente en los programas alternativos de JUNJI e Integra, pero también propone una reducción de presupuesto asignado a las modalidades convencionales de jardines infantiles y salas cuna administrados por Fundación Integra. Cada uno de estos recortes, señala el Oficio, debería ser de al menos 15%, lo que en el caso de los jardines infantiles de Integra llegaría a casi 60 mil millones de pesos.
No queda claro si, dentro de la alarmante eliminación del Programa de Alimentación Escolar que sugieren, se incluye también el corte del Programa de Alimentación al Párvulo. Dado el recorte propuesto, vale preguntarse cómo el Ministerio de Educación, y en este caso, la Subsecretaría de Educación Parvularia, podría llevar adelante su programa. Hace pocas semanas, la Ministra Arzola presentó el plan de trabajo del MINEDUC ante la Cámara de Diputados, el cual incluía, entre otras medidas para este nivel educativo: implementar mejoras pendientes en los coeficientes técnicos, fortalecer el programa de inducción y mentoría de educadoras de párvulos, implementar un sistema de información integrada, fortalecer programas de extensión horaria, y “ajustar el sistema de financiamiento de manera que éste responda a las necesidades de los párvulos y no al tipo de sostenedor”.
Todas estas medidas, es factible pensar, requieren de mayor presupuesto que el que actualmente se dispone, por lo tanto, la pregunta que surge es: ¿Cómo se financia esto, ante el plan del Ministerio de Hacienda de quitar presupuesto a la cartera? Hace pocos días, el Ejecutivo anunció su “Plan de Reconstrucción Nacional”, que entre sus componentes centrales lleva una reforma tributaria que rebaja el impuesto corporativo del 27% al 23%, sin medidas progresivas que compensen la pérdida de recaudación fiscal. En este escenario, cuesta evitar la pregunta: ¿es este el modelo de país que se propone, reducir la inversión en la educación de los niños y niñas de Chile para compensar beneficios tributarios para las grandes empresas?
Felipe Godoy, Investigador Centro de Justicia Educacional UC.