Con más de tres décadas de historia, la Feria Internacional del Aire y del Espacio (Fidae) vuelve a posicionarse en 2026 como el principal punto de encuentro de la industria aeroespacial, de defensa y seguridad en América Latina. La nueva edición, que se desarrollará entre este martes 7 y el 12 de abril en Santiago, no solo destaca por su escala tecnológica y convocatoria internacional, sino también por un flanco político que ha reabierto el debate sobre la política exterior chilena. Esto, por el eventual retorno de empresas israelíes al evento tras el levantamiento del veto aplicado en la administración de Gabriel Boric.

El evento contempla dos fases diferenciadas. Entre el martes 7 y el viernes 10 de abril se realizará la Exhibición Comercial, dirigida exclusivamente a público profesional, mientras que el sábado 11 y domingo 12 se abrirá al público general con exhibiciones aéreas. Serán 35 países expositores (entre los que no está Israel), 440 empresas, 112 delegaciones oficiales, 300 delegaciones profesionales y más de un centenar de aeronaves y helicópteros en exhibición.

Se trata de un encuentro donde convergen gobiernos, Fuerzas Armadas, industria, academia y centros de investigación, con el objetivo de generar negocios, transferir tecnología y proyectar alianzas estratégicas. Entre los países confirmados figuran potencias tradicionales del sector como Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania y España, junto con actores regionales como Brasil, Argentina, Colombia y Perú. La diversidad de delegaciones refuerza el carácter de Fidae como plataforma de articulación entre mercados y como vitrina de capacidades tecnológicas en áreas que van desde la aviación comercial hasta la seguridad y el espacio.

Asimismo, en esta edición destaca la incorporación del Hall F, que reúne a la Fuerza Aérea de Chile con la Industria Aeroespacial Nacional. Este espacio ha sido creado especialmente para promover el rol institucional en el desarrollo del sector y su contribución al Sistema Espacial Nacional. Entre los atractivos destacados figura la presentación del equipo demostrativo del F-35A Lightning II de la Fuerza Aérea de Estados Unidos (USAF), uno de los aviones de combate más avanzados del mundo.

A ello se sumará la presencia de aeronaves de transporte de última generación como el Airbus A400M, el Embraer KC-390 y Lockheed Martin C-130J Super Hércules. Uno de los ejes de esta edición es el creciente protagonismo de la industria espacial y de datos. En ese marco, la compañía finlandesa ICEYE volverá a participar con su constelación de satélites de radar de apertura sintética (SAR), actualmente la más grande del mundo.

A esto se suma la participación de la española Indra, que presentará sistemas avanzados de defensa aérea, soluciones antidrón y plataformas de inteligencia artificial aplicada a operaciones militares. Más allá de la dimensión tecnológica, uno de los temas que ha captado mayor atención es la eventual participación de empresas israelíes en la feria. Esto, luego de que durante el gobierno de Gabriel Boric se estableciera un veto a su presencia, en línea con una política exterior centrada en derechos humanos y en respuesta al conflicto en Gaza.

El actual gobierno de José Antonio Kast revirtió esa decisión, lo que permitió el regreso a la feria, aunque sin una delegación formal del país. Según antecedentes del sector, el levantamiento del veto se produjo en una etapa tardía de la organización, lo que impidió que Israel estructurara una presencia institucional completa en la feria. De todas formas, el embajador de Israel en nuestro país, Peleg Lewi, confirmó su presencia para la inauguración de esta edición de la Fidae.

La reincorporación generó una inmediata reacción de la Comunidad Palestina en Chile, quienes calificaron o la decisión como una “ofensa moral grave” y acusando al Ejecutivo de romper con una línea histórica de política exterior basada en el derecho internacional. Desde el oficialismo, en cambio, se ha defendido la decisión como un giro hacia una política exterior pragmática. El diputado republicano Jorge Sánchez Ossa, sostuvo que el regreso de Israel a Fidae responde a la necesidad de recomponer relaciones estratégicas y fortalecer vínculos con países considerados aliados históricos.

“El interés de Chile está en tener buenas relaciones comerciales, diplomáticas y de defensa con países como Israel”, afirmó. En la vereda opuesta, el diputado del Frente Amplio y expresidente de la comisión de Defensa de la Cámara, Jorge Brito, cuestionó duramente la medida, señalando que existen proveedores alternativos más confiables y acusó al gobierno de ceder a presiones externas. Además, recordó episodios previos de incumplimientos en proyectos tecnológicos con empresas israelíes, como el Sistema Nacional Satelital.

El debate también ha sido abordado desde el mundo académico. El analista y profesor de la Escuela de Gobierno de la U. del Desarrollo, Jorge Sanz, plantea que la participación de Israel responde a una lógica estructural de las relaciones internacionales: la primacía de los intereses del Estado por sobre consideraciones ideológicas o comunitarias.

En esa línea, subraya la dependencia tecnológica de Chile en sistemas de origen israelí, particularmente en áreas como óptica, mantenimiento y entrenamiento militar, lo que hace estratégica la recomposición de vínculos. Hasta ahora se presume la participación de la empresa IAI (Israel Aerospace Industries) en esta edición, pero ni desde la organización de la Fidae ni tampoco desde la embajada de Israel en Chile pudieron confirmar su presencia. Otras fuentes conocedoras señaan que como la invitación salió tarde, las empresas estarán bajo diferente nombres.

Por ejemplo, MER en el Hall E, BLACK UP que representa a varias compañías israelíes en el Hall D, y la propia IAI en el Hall A. Además, la presencia del embajador Lewi en el lanzamiento del evento ya da luces de la recuperación de las relaciones en este tipo de materias.