El Ejecutivo solicitó la renuncia voluntaria de las máximas autoridades del SBAP y de la Superintendencia del Medio Ambiente, ambos cargos provistos por Alta Dirección Pública. La medida afecta al director del SBAP, Aarón Cavieres, designado a fines de 2025, cuya gestión termina anticipadamente tras pocos meses. También se pidió la salida de la superintendenta del Medio Ambiente, Marie Claude Plumer, con amplia trayectoria en derecho ambiental y gestión pública.

A estos cambios se suma la renuncia de la directora del Servicio de Evaluación Ambiental, Valentina Durán, en el contexto del cambio de gobierno. Las tres salidas configuran un reordenamiento de la institucionalidad ambiental, en paralelo al impulso del Ejecutivo para destrabar 51 proyectos de inversión.