Viña Concha y Toro cerró el primer trimestre de 2026 con una caída en sus ingresos del 7,8%, hasta los $ 192. 613 millones, debido a menores volúmenes planificados, efectos cambiarios y la transición de distribuidores en EEUU. Pese a ello, el mix de productos siguió mejorando: los vinos Premium y Superiores representaron el 53,7% de los ingresos consolidados, mientras marcas como Casillero del Diablo mantuvieron volúmenes estables en un mercado en contracción, destacó la compañía.

Así, la utilidad atribuible a los propietarios de la controladora alcanzó $8. 779 millones, registrando un descenso del 36,3% interanual. No obstante, el gerente general de la viña, Eduardo Guilisasti, aseguró que “estamos viendo mejores perspectivas para el segundo trimestre y mantenemos nuestra ruta de eficiencia y valor”.

Y la bodega prevé “crecimientos fuertes” para el resto de 2026 en América Latina, Europa, Asia y Canadá. “Estos mercados están respondiendo positivamente a nuestra estrategia de marcas premium y son la base de nuestra confianza para apuntar a un crecimiento de un dígito este año”, dijo el CEO.