El proyecto de reactivación económica del gobierno entra en tierra derecha este martes en la Comisión de Hacienda de la Cámara. Mientras en paralelo seguirán ingresando indicaciones, se inicia esta tarde la votación en particular de la iniciativa, pero entre las alrededor de 1. 500 que se contabilizan hasta ahora, destaca una del diputado comunista Luis Cuello, quien aprovechó la propuesta del Ejecutivo para levantar nuevamente un anhelo de su sector, que no ha logrado ver la luz.
Se trata, ni más ni menos, que del polémico impuesto a los “súper ricos”. Este es un tema que el Partido Comunista ha intentado introducir, sin éxito, en el marco de otros debates tributarios y también por medio de proyectos individuales. Esta vez, el autor de la iniciativa lo hace a través de una de las tantas indicaciones que ingresó su bancada en conjunto y los parlamentarios de manera individual.
Esta, en particular, establece “un impuesto al patrimonio, al que quedarán sujetos los siguientes contribuyentes: personas naturales domiciliadas o residentes en Chile cuyo patrimonio neto total, determinado conforme a las reglas del presente artículo, exceda de US$ 100 millones o su equivalente en moneda nacional al 31 de diciembre de cada año”. También quedarán sujetos a esta carga tributaria, las “personas naturales cuyo patrimonio neto total, determinado conforme a las reglas del presente artículo, exceda de US$ 100 millones, o su equivalente en moneda nacional al 31 de diciembre de cada año, que trasladaron su residencia o domicilio tributario fuera de Chile, las que estarán afectas durante un período de cinco años contados desde el año del traslado”. A continuación, la propuesta explica que la base imponible del impuesto “estará constituida por el patrimonio neto total del contribuyente, descontado el monto total de sus deudas exigibles, determinado con referencia al 31 de diciembre del año respectivo.
El patrimonio neto total se entenderá como el valor de mercado de la totalidad de sus activos, incluyendo bienes, derechos, acciones, participaciones en sociedades cotizadas y no cotizadas en bolsa, instrumentos financieros, activos en el extranjero, descontados los pasivos”. ¿Qué financiaría este impuesto? Y la tasa del impuesto alcanzará a un 2% del patrimonio neto total del contribuyente; sin embargo, contra este impuesto se podrá imputar el total de impuestos personales efectivamente pagados en Chile, durante el respectivo año.
Y el Servicio de Impuestos Internos (SII) podrá requerir información a organismos públicos nacionales e instituciones financieras privadas, así como a autoridades extranjeras conforme a los tratados internacionales vigentes y mecanismos de intercambio automático de información, incluyendo registros de beneficiarios finales y estándares internacionales de transparencia fiscal. Con cargo a lo recaudado por este impuesto, señala la indicación, se financiarán el Plan Nacional de Infraestructura para la Educación Pública, cuyo objeto será la conservación y reposición de establecimientos educacionales de nivel inicial, básica y media; el derecho a gratuidad en el transporte público urbano e interurbano a los estudiantes de enseñanza media; y, la ampliación de una serie de programas de la Junta Nacional de Auxilio Escolar y Becas, como son los servicios médicos, hogares y residencias estudiantiles, la Beca Mantención para Educación Superior, útiles escolares y el programa de alimentación escolar. Y el exceso de lo recaudado por este impuesto, de haberlo, se destinará a ingresos generales de la Nación.