Especialistas advierten que esta conducta puede provocar severas complicaciones de salud. Al ser tragados en distintos momentos, los imanes pueden atraerse entre sí dentro del organismo, generando presión en los tejidos y aumentando el riesgo de perforaciones intestinales u otros daños en el tracto gastrointestinal. Desde el Hospital San Pablo de Coquimbo señalaron que, si bien no se han registrado casos en el recinto, sí existe conocimiento de algunos casos a nivel nacional, lo que ha encendido las alertas en el sistema de salud.
El médico residente de Pediatría, Gonzalo Pereira, explicó la gravedad del fenómeno. «En el último tiempo se ha popularizado este challenge en el cual niños, niñas y adolescentes ingieren imanes de manera diferida. Esto implica un gran riesgo, ya que, al avanzar por el tracto gastrointestinal, los imanes buscan juntarse por sus propiedades físicas, lo que puede provocar perforaciones intestinales y daños en otros órganos, con consecuencias graves e incluso mortales».
El profesional hizo un llamado urgente a padres, cuidadores y comunidades educativas a estar atentos frente a este tipo de conductas. Asimismo, recalcó que, ante la sospecha o confirmación de ingestión de imanes, se debe acudir de inmediato al servicio de urgencia más cercano.