El impacto humano en la frontera Una de las críticas más agudas proviene de las comunidades fronterizas, donde la vida cotidiana se ve fracturada por estas barreras. En localidades como Visviri y Pisiga, familias bolivianas y chilenas comparten vínculos históricos que ahora enfrentarán obstáculos físicos que complican incluso el acceso de niños a las escuelas locales. Organizaciones de derechos humanos han alertado que endurecer la frontera solo eleva el costo que cobran las mafias de tráfico de personas.
Adriana Palomera, del Centro de Estudios Migratorios de la Usach, explicó en Diario de Cooperativa que estas medidas «desplazan los flujos» hacia zonas geográficas extremas, aumentando el riesgo de muertes y desapariciones. En el plano internacional, experiencias como las de Melilla en España o el muro entre República Dominicana y Haití muestran que, pese a las zanjas y vallas de hasta 10 metros, los cruces no se detienen. Por el contrario, suelen generar crisis humanitarias en los perímetros que obligan a intervenciones constantes de organismos internacionales.
El costo de la lucha contra el desierto Cavar una zanja de 1. 000 kilómetros en el norte de Chile no solo es un desafío político, sino una batalla técnica contra la naturaleza. Debido a la dureza del suelo de «caliche» y la roca volcánica presentes en la tierra del norte chileno, se estima que la construcción tomaría al menos tres años de trabajo continuo utilizando múltiples frentes de maquinaria pesada.
Sin embargo, el mayor gasto vendría después, ya que los vientos del altiplano y la falta de cohesión de la arena provocarían que la zanja se rellene naturalmente con sedimentos. Sin un mantenimiento mecánico cada 12 o 18 meses, la excavación de tres metros de profundidad perdería su efectividad con el tiempo. De no invertir sumas significativas en limpieza constante, en menos de una década la zanja desaparecería bajo el polvo, convirtiéndose en una rampa.
Así, el plan «Escudo Fronterizo» se perfila como una inversión de mantenimiento perpetuo para evitar que el desierto recupere su terreno.