Un equipo de académicos de las Escuelas de Kinesiología y Educación Física de la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso lidera una investigación sobre la relación entre desempeño físico, composición corporal y salud ósea en escolares. Se trata del proyecto Fondecyt de Iniciación “Relación entre los parámetros mecánicos de potencia muscular de miembros inferiores, potencia de miembros superiores, capacidad de sprint y la geometría y densidad mineral ósea de escolares con y sin obesidad: The FitBone Study”. El estudio es encabezado por los académicos Júlio Mello y Oscar Achiardi, y cuenta con financiamiento de la Agencia Nacional de Investigación y Desarrollo (ANID).
El objetivo es determinar cómo se relacionan el rendimiento físico, la composición corporal y la salud ósea en niñas, niños y adolescentes con y sin obesidad, además de evaluar el impacto del ejercicio físico. “El foco está puesto en la población del mañana. Si no abordamos la obesidad en edades tempranas, es muy probable que estos niños se conviertan en adultos con enfermedades musculoesqueléticas, cardiovasculares y con limitaciones funcionales importantes”, explicó Achiardi.
La investigación se desarrolla en un contexto preocupante: Chile presenta altos índices de sobrepeso y obesidad infantil. Según datos regionales, más del 80% de los escolares de quinto básico presenta algún grado de malnutrición por exceso. “Sabemos que la obesidad es un problema mundial, pero en Chile alcanza cifras particularmente elevadas, especialmente en la población infantil.
Esto aumenta significativamente el riesgo de desarrollar enfermedades en la adultez”, agregó. El estudio considera tres grupos de variables. Primero, la composición corporal, evaluada mediante densitometría ósea (DEXA), que permite analizar densidad mineral ósea, masa muscular y tejido adiposo.
Segundo, pruebas de campo como saltos, lanzamientos, velocidad de sprint y fuerza de agarre. Finalmente, evaluaciones en el Laboratorio de Investigación en Biomecánica del Movimiento Humano de la PUCV, donde se analizan patrones de movimiento y fuerzas en gestos como saltos y aterrizajes. Uno de los principales hallazgos es que el índice de masa corporal (IMC) no basta para comprender el estado de salud.
“Identificamos que la composición corporal —es decir, la proporción entre masa muscular y masa grasa— es incluso más relevante que el peso total. Hay niños con peso normal, pero con alta grasa corporal y baja masa muscular, lo que afecta su desempeño físico”, señaló Achiardi. En esa línea, el equipo ha observado obesidad sarcopénica en población infantil, caracterizada por baja masa muscular y alta adiposidad.
“Lo más relevante es que estos niños presentan patrones de movimiento distintos, especialmente en tobillos y rodillas, lo que los expone a mayor riesgo de lesiones, sobre todo en actividades de impacto como saltar o correr”, agregó el investigador.