La Unión Europea podría enfrentar una “crisis sistémica” de queroseno si el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz no se restablece en las próximas tres semanas, advirtió este viernes la asociación de aeropuertos ACI Europe, que pidió a Bruselas adoptar medidas urgentes para evitar un impacto severo en la conectividad aérea. En una carta dirigida a los comisarios europeos de Energía y Transporte, Dan Jørgensen y Apóstolos Tzitzikóstas, la organización alertó que una interrupción prolongada del suministro de combustible de aviación podría afectar directamente las operaciones aeroportuarias y la movilidad dentro del continente. “Si el tránsito por el estrecho de Ormuz no se restablece de forma estable en las próximas tres semanas, una escasez sistémica de combustible de aviación en la UE podría convertirse en realidad”, señaló el director general de ACI Europe, Olivier Jankovec, en la misiva adelantada por el diario Financial Times y a la que tuvo acceso la agencia EFE.

Desde el sector advierten que las consecuencias irían más allá del transporte aéreo. Según la organización, la aviación aporta cerca de 851. 000 millones de euros al PIB europeo y sostiene alrededor de 14 millones de empleos.

Por ello, una reducción del tráfico aéreo podría afectar actividades clave como el turismo y las exportaciones de alto valor, especialmente ante la cercanía de la temporada alta de verano. Aunque los aeropuertos no gestionan directamente el suministro de combustible — que depende de empresas energéticas —, ACI Europe advirtió que una escasez de queroseno generaría disrupciones en cadena en la economía, agravadas además por el alza en los precios del petróleo. Actualmente, cerca del 40 % del queroseno refinado que consume la Unión Europea llega a través del estrecho de Ormuz.

Los buques que transportan este combustible tardan aproximadamente un mes en alcanzar territorio europeo. Ante este escenario, el sector pidió a la Comisión Europea supervisar con urgencia el mercado del queroseno y estudiar medidas extraordinarias, como facilitar importaciones, evaluar compras conjuntas a nivel comunitario o reforzar las obligaciones de refino dentro del bloque para asegurar el suministro. ACI Europe también llamó a aclarar la aplicación del reglamento europeo sobre emisiones de metano, al considerar que su interpretación podría desincentivar a proveedores externos.

En paralelo, la Comisión Europea ya comenzó a recopilar información del sector para evaluar la magnitud del problema antes de adoptar eventuales medidas.