Un robot humanoide rojo completó el domingo por la mañana media maratón en 50 minutos y 26 segundos en un suburbio de Beijing, unos siete minutos más rápido que el récord mundial masculino. La segunda edición de la media maratón robótica, en la que las máquinas compitieron junto a corredores humanos, no fue solo un espectáculo tecnológico. La competencia de poco más de 21 kilómetros demostró los rápidos avances en inteligencia artificial que podrían permitir a estas máquinas adquirir las habilidades físicas y la destreza necesarias para realizar diversas tareas con mayor rapidez de lo previsto.

En la carrera inaugural de robots, hace un año, los humanoides fueron en su mayoría un desastre. Uno se cayó en la línea de salida; otro se desplomó y se hizo pedazos. La gran mayoría de las máquinas no lograron terminar la carrera, y el más rápido llegó muy por detrás de los ganadores humanos, con un tiempo de 2 horas y 40 minutos.

La carrera de este año demostró un gran progreso, escribieron el analista Dien Wang y sus colegas de Bernstein Research. Mientras que la vez anterior la mayoría de los robots contaban con la guía de humanos mediante controles remotos, este año el 40% de los robots corrieron de forma autónoma, señalaron. "El recorrido incluía tramos llanos, pendientes, pasajes estrechos y unas 20 curvas, lo que demuestra una rápida mejora en la inteligencia de los robots para desenvolverse en entornos generalizados del mundo real”, escribieron.

Más de 100 equipos diferentes presentaron 300 robots para participar en la carrera, lo que evidencia la amplitud y ambición de la estrategia del país. El equipo más destacado este año fue Honor Device Co. , un fabricante chino de teléfonos inteligentes que ha apostado fuertemente por la robótica desde su escisión de Huawei Technologies Co.

en 2020. Los robots de esta compañía con sede en Shenzhen ocuparon los tres primeros puestos. El ganador de la carrera del año pasado, un robot llamado Tiangong Ultra, fue desarrollado por X-Humanoid, un instituto de investigación con sede en Beijing.

La competencia entre los desarrolladores del país está aumentando, ya que aprovechan una sofisticada cadena de suministro, la bajada de los precios de los componentes y los rápidos avances en equilibrio, marcha y eficiencia energética, según los analistas de Bernstein. Si bien este año se registraron menos averías durante la carrera, hubo numerosos percances. Un robot, también fabricado por Honor, se estrelló a toda velocidad contra una barricada y tuvo que ser retirado de la pista en camilla.

Otros tropezaron en la línea de salida y algunos sufrieron fallas mecánicos. La carrera pone de manifiesto las prioridades de la política industrial china. El último plan económico del gobierno para el periodo hasta 2030 establece objetivos para el progreso en inteligencia artificial y computación cuántica, además de la robótica.

China busca avances en robótica para mitigar los riesgos económicos del envejecimiento de la población. Según la empresa de investigación Omidia, las empresas chinas representaron la gran mayoría de las aproximadamente 13. 000 máquinas humanoides que se entregarán en 2025.