Los inchancables son un dolor de cabeza en la industria minera. Estos objetos -como rocas o chatarra- no triturables representan una amenaza en las faenas, pues pueden bloquear y detener toda una operación. Para continuar con el desarrollo de soluciones tecnológicas que les permitan detectar estos objetos en forma temprana y así ahorrar tiempo y dinero a sus clientes, la startup chilena Robotia cerró una ronda de US$ 1 millón, recursos que también destinarán a su instalación en Perú.

El capital lo aportó Alza Mining Tech, un fondo que previamente había apostado por ellos en 2024 y que continúa como el único inversionista de la compañía. Fundada en 2017 por los ingenieros mecánicos Paulo Páez, Felipe Barahona e Ismael Fernández, Robotia desarrolló un sistema de visión artificial -rama de la inteligencia artificial (IA)- capaz de detectar en tiempo real inchancables en la minería. US$ 1 millón levantó con Alza Mining Tech La solución combina cámaras industriales instaladas en distintos puntos críticos del proceso minero con un software de IA de desarrollo propio que analiza videos de forma continua y emite alertas centralizadas cuando identifica objetos no deseados, hasta ahora, en cinco etapas del proceso: palas, camiones, chancador, correas transportadoras y en el traspaso entre dos flujos de material.

La startup opera bajo un modelo de software como servicio (SaaS) basado en licenciamiento, implementación y soporte. Robotia trabaja actualmente con Codelco, BHP -en Escondida y Spence- y en Perú con Chinalco, su primer cliente en el extranjero. Según Páez, gerente general de la startup, Codelco estimó que su tecnología permite reducir en cerca de 50% los tiempos por detenciones no programadas y, en tanto, Escondida reportó resultados incluso superiores.

I+D y tecnología Los recursos de la ronda los dividirán a la mitad. El primer tramo lo destinarán a capital de trabajo, crecimiento y reorganización interna, y el segundo para explorar nuevos negocios, apuntalar la investigación y desarrollo y lanzamientos de soluciones. Fernández, gerente de producto, adelantó que este año se centrarán en dos dimensiones: ampliar la cobertura de su tecnología a nuevas etapas del proceso -bahía de descarga de camiones, piques de descarga en minería subterránea y detección con drones en el rajo-; y la segunda es desarrollar hardware para reducir la dependencia de proveedores externos.

La expansión geográfica tendrá foco en Perú, donde ya tienen contratos en carpeta por cerrar. Este año abrirán una oficina en Lima o Arequipa, con equipos técnicos y comerciales locales. México y Brasil aparecen en el radar hacia fines de 2027 o 2028.

Chile, en tanto, sigue siendo el mercado principal: “El roadmap local es más grande que el de Perú”, precisó Barahona, quien deja la gerencia de operaciones para asumir en el área comercial.