La organización Reporteros Sin Fronteras (RSF) pidió al gobierno argentino levantar “de inmediato” la prohibición de ingreso de periodistas acreditados a la Casa Rosada, medida que se mantiene por segundo día consecutivo y que, según la entidad, afecta el derecho a informar y a recibir información. RSF cuestionó que la restricción se haya adoptado bajo el argumento de una investigación por supuesto “espionaje”, advirtiendo que obstaculiza el acceso a información pública y representa una vulneración a la libertad de prensa. La medida surge en medio de una escalada de tensión entre el gobierno del presidente Javier Milei y los medios de comunicación.

El mandatario arremetió en redes sociales contra periodistas del canal Todo Noticias denunciados por el Ejecutivo por presunto espionaje ilegal, profundizando las críticas por el trato oficial hacia la prensa. La denuncia fue presentada por la Casa Militar, organismo encargado de la seguridad de la Casa Rosada y la residencia de Olivos, contra los periodistas Luciana Geuna y Pablo Salerno, luego de que grabaran zonas comunes del palacio presidencial. Las acusaciones incluyen revelación de secretos y exposición de funcionarios a riesgos de seguridad.

Organizaciones periodísticas han advertido que el endurecimiento de las condiciones para el trabajo de la prensa coincide con un contexto político marcado por denuncias de corrupción que afectan al gobierno. También apuntan a un deterioro del acceso a la información en actividades oficiales, incluyendo los habituales puntos de prensa del vocero Manuel Adorni. En paralelo, Adorni enfrenta cuestionamientos en una investigación por presunto enriquecimiento ilícito, malversación, cohecho y tráfico de influencias.

Entre los antecedentes del caso figura una denuncia por un supuesto pago irregular de US$65. 000 para intermediar en la compra de una propiedad en Buenos Aires.