La reunión ocurre en un escenario de tensión política entre Trump y Meloni, luego de que el mandatario estadounidense cuestionara públicamente la negativa italiana a facilitar territorio para eventuales operaciones militares estadounidenses contra Irán. Las diferencias también se profundizaron después de que Meloni defendiera públicamente al Papa frente a críticas emitidas por Trump, deteriorando una relación que hasta hace algunos meses era considerada cercana dentro del eje conservador occidental.