Rusia confirmó este viernes que mantiene contactos permanentes con el gobierno cubano ante la profunda crisis energética que atraviesa la isla, marcada por apagones masivos y una severa escasez de combustible. “El escenario es verdaderamente difícil”, afirmó el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, al referirse a la situación en Cuba, donde el sistema eléctrico enfrenta uno de sus momentos más críticos de los últimos años. La declaración se produce después de que autoridades cubanas reconocieran públicamente que las reservas de diésel y fuel oil están prácticamente agotadas.
El ministro de Energía y Minas, Vicente de la O Levy, señaló esta semana que el país depende casi exclusivamente del gas y del crudo de producción nacional para sostener la generación eléctrica. Desde enero, Washington endureció las restricciones contra el suministro energético hacia Cuba, amenazando con sanciones y aranceles a países y empresas que envíen petróleo a la isla. La medida profundizó la crisis de abastecimiento y agravó los cortes de electricidad, que en algunas zonas superan las 20 horas diarias.
La situación se complicó aún más tras la reducción de los envíos provenientes de Venezuela y el agotamiento de un cargamento ruso de aproximadamente 100 mil toneladas de crudo entregado en marzo. En paralelo, Estados Unidos anunció una ayuda humanitaria de US$100 millones destinada a alimentos, medicamentos y combustible, en medio de crecientes tensiones diplomáticas y protestas sociales dentro de Cuba.