El gobierno de Colombia anunció la eutanasia de 80 hipopótamos como parte de un plan urgente para frenar el crecimiento descontrolado de esta especie exótica invasora. Según cifras oficiales, en 2022 ya existían al menos 169 ejemplares, pero las proyecciones advierten que podrían superar los 500 en 2030 y más de mil en 2035 si no se implementan medidas efectivas. La decisión, comunicada por la ministra de Ambiente encargada, Irene Vélez, responde a criterios científicos que advierten sobre el impacto ambiental y social de estos animales, principalmente en la cuenca del río Magdalena.
Los hipopótamos contaminan el agua con sus desechos, alteran los ecosistemas y afectan a especies nativas como el manatí y la tortuga de río, además de generar temor en comunidades locales por su comportamiento agresivo. El problema tiene un origen particular: todos los hipopótamos en Colombia descienden de los animales introducidos en los años 80 por Pablo Escobar en la Hacienda Nápoles. Tras su muerte, quedaron en libertad y se expandieron sin control, favorecidos por la ausencia de depredadores naturales y la abundancia de alimento y agua, lo que ha permitido un crecimiento poblacional acelerado y sostenido.
Las autoridades han intentado alternativas como la traslocación a otros países y la castración química, pero ninguna ha logrado frenar el avance. Además, la baja diversidad genética de la población y los altos costos logísticos han dificultado que otros países acepten recibirlos. Frente a este escenario, el gobierno optó por combinar la reubicación —si se concreta— con la eutanasia, considerada una medida necesaria por expertos.
El plan contempla una inversión de $7. 200 millones de pesos colombianos y establece protocolos técnicos para que el proceso sea “ética, segura y responsable”. Aunque la medida genera debate, el objetivo es claro: revertir el crecimiento de una especie invasora que amenaza la biodiversidad y la seguridad de las personas, en un caso único en el mundo de hipopótamos viviendo en estado silvestre fuera de África.