El presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez, acusó a Israel de volver a “violar la legalidad internacional” luego de interceptar una flotilla civil —denominada Global Summud Flotilla— en aguas que, según afirmó, “no le pertenecen”. A través de una publicación en redes sociales, el jefe del Ejecutivo sostuvo que la acción constituye un “asalto” y emplazó a la Unión Europea a tomar medidas inmediatas. En particular, pidió “suspender el acuerdo de asociación ya” y exigir al primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, que respete el derecho internacional marítimo.
Sánchez también indicó que su gobierno está realizando “todo lo necesario” para “proteger y asistir a los españoles retenidos” tras el operativo militar, aunque advirtió que las gestiones actuales “no bastan”. La embarcación fue interceptada durante la noche mientras se dirigía hacia la Franja de Gaza, en el contexto de la crisis en Medio Oriente. Según información oficial, el operativo se llevó a cabo en aguas internacionales.
En paralelo, el Ministerio de Asuntos Exteriores español convocó a la representante diplomática israelí en Madrid para manifestar su condena. Desde la cartera que encabeza José Manuel Albares señalaron que tanto la embajada como el consulado en la zona se encuentran plenamente operativos y en contacto con los organizadores de la flotilla. Asimismo, indicaron que se mantienen coordinaciones con otros países cuyos ciudadanos también viajaban en la embarcación interceptada.