Nueve años tuvieron que pasar para que Korn volviera a Chile. Y la espera, definitivamente, valió la pena. La noche de este viernes 8 de mayo, el Parque Estadio Nacional se transformó en una auténtica zona de catarsis colectiva, donde miles de fanáticos descargaron energía, nostalgia y furia contenida al ritmo de una de las bandas más emblemáticas del nu metal.

Desde temprano el ambiente ya anticipaba que no sería un concierto cualquiera. Poleras negras, cadenas, maquillaje, cánticos y círculos de mosh comenzaron a multiplicarse incluso antes de que apareciera la banda sobre el escenario. Si hay algo que caracteriza al público chileno, es esa capacidad casi ritual de vivir los conciertos como una batalla emocional.

Y Korn lo comprobó apenas sonaron los primeros acordes de "Blind". El clásico absoluto de 1994 abrió el setlist de manera demoledora. El "Are you ready?

" de Jonathan Davis desató inmediatamente una explosión frente al escenario. Saltos, empujones, bengalas y un coro ensordecedor que prácticamente se comió la voz del cantante. Fue el punto de partida para un show que nunca bajó la intensidad.

Con una puesta en escena sombría y potente, Korn fue encadenando himnos que marcaron a toda una generación. "Got the Life" convirtió el recinto en una fiesta caótica y eufórica, mientras que "Clown" golpeó con crudeza. Uno de los momentos más celebrados llegó con "Shoots and Ladders", cuando Jonathan Davis apareció tocando su clásica gaita.