Desde Fedetur reiteraron su disposición a colaborar con el nuevo gobierno, con su equipo económico y con las autoridades sectoriales, para impulsar una agenda que permita que el turismo despliegue todo su potencial en beneficio del desarrollo del país. En el caso del presidente de la Confederación Nacional de Transporte de Carga (CNTC), Sergio Pérez, también ven esta etapa como una oportunidad para retomar un trabajo colaborativo entre el sector público y privado. “Uno de los temas centrales es la seguridad.

Durante los últimos años los transportistas y conductores hemos sido uno de los sectores más golpeados por la inseguridad y el avance del crimen organizado en distintas rutas del país”, señaló. Por lo mismo, esperan que el nuevo gobierno, acordé con los anuncios de la campaña electoral, “impulse todas las medidas necesarias, tanto administrativas, como de política pública, y también a nivel legislativo en el Congreso, para frenar este flagelo y garantizar la seguridad de quienes trabajan en esta actividad esencial para el país”. Otro desafío clave, precisó, es avanzar en la tramitación de la Ley de Modernización del Transporte de Carga, así como lograr mejoras en rutas y accesos portuarios e implementar una gobernanza moderna que permita al sector desplegar todo su potencial.

Según Pérez, “es necesario avanzar decididamente hacia energías más limpias y eficientes, especialmente en el ámbito portuario y logístico, de manera que el transporte de carga pueda seguir evolucionando hacia un modelo más sustentable y competitivo”. El director ejecutivo de la Asociación de Proveedores de la Industria de la Salud, Vocería de Eduardo del Solar, dijo que espera que la gestión del nuevo gobierno en materia sanitaria tenga como eje central el resguardo, bienestar y seguridad de los pacientes. En ese contexto, sostuvo el dirigente, “una de las primeras tareas de las nuevas autoridades será definir con claridad qué tipo de sistema de salud primará, y a partir de esa definición, avanzar hacia una mayor integración entre la salud pública y privada, con el objetivo de mejorar la eficiencia del sistema, ampliar la capacidad de atención y elevar la calidad de las prestaciones”.

En su opinión, hoy en Chile existen principalmente dos listas de espera en salud: la primera es la extensa e interminable para la atención de pacientes; pero también existe una segunda, menos visible “pero de la misma gravedad , que es la lista de espera regulatoria, originada principalmente por el mal manejo del Instituto de Salud Pública (ISP), donde se acumulan retrasos en registros sanitarios, autorizaciones y distintos trámites que son fundamentales para que los medicamentos, anestesias y productos que requieren regulación estén disponibles oportunamente para los pacientes”. “Esta situación queda de manifiesto ante la crisis que enfrenta el ISP debido al hackeo del que fue blanco hace más de 200 días, situación que aún no logra ser resuelta por completo”, alertó. Consideró “fundamental que el nuevo gobierno revise la gestión del Instituto de Salud Pública, de manera de asegurar que la institución recupere plenamente su capacidad operativa y pueda cumplir adecuadamente su rol regulador para el sistema de salud”.

A su juicio, “no basta con hacerse cargo de las listas de espera ni tampoco con resolver la compleja situación financiera que arrastra el sistema. Chile necesita avanzar hacia una política pública de salud con una mirada de largo plazo centrada en la seguridad del paciente que otorgue sostenibilidad al sistema, fortalezca su gestión, optimice el uso de los recursos disponibles y, sobre todo, permita asegurar que las personas reciban la atención de salud que merecen”.