Luego de la Cuenta Pública presidencial, agendada para el próximo lunes 1 de junio, inicia el camino de la Ley de Reconstrucción Nacional, también conocida como Ley Miscelánea y megarreforma, en el Senado. La propuesta avanza con una correlación de fuerzas distinta a la Cámara de Diputados y Diputadas, y con la expectativa de un debate en otros tiempos y con otra profundidad. Las oposiciones ya hablan de “meses” de trámite, y le recuerdan al Gobierno que tiene una mayoría “al límite”, y que en la Cámara Alta no está el Partido de la Gente (PDG), por lo que se verá obligado a negociar.

Se acerca el segundo capítulo de la megarreforma en el Senado Poco ayuda la postura de algunas voces de la centro derecha. Aseguran que no aprobarán “a sobre cerrado” la iniciativa, e incluso llaman a que el Gobierno patrocine la indicación de Sala Cuna Universal. Así las cosas, desde el 2 de junio, y pasando por las Comisiones de Hacienda, Medio Ambiente y Trabajo, la Ley de Reconstrucción Nacional vivirá su segundo capítulo con su tramitación en el Senado.

Con un escenario político abierto, considerando la correlación de fuerzas, los tiempos de trámite, el detalle de la discusión y la búsqueda de un acuerdo político transversal, el Gobierno enfrenta una difícil tarea. Lee también... "Esta es una mala ley para Chile": Manouchehri crítica megarreforma y aborda crisis en Min.

de Ciencia Miércoles 20 Mayo, 2026 | 19:27 Cuando le toca ser Cámara revisora, el Senado tiene un prontuario histórico para la búsqueda de acuerdos políticos amplios, que vivió su último capítulo de relevancia en el pacto que destrabó la reforma de pensiones del Gobierno de Gabriel Boric. En ese entonces, la administración anterior debió ceder significativamente. Hoy, aún está por verse si el actual Ejecutivo tendrá disposición a “abrir el cofre” de la megarreforma, pero sus vocerías principales aseguran que hay espacio para hacer cambios.

El biministro del Interior y vocero de Gobierno, Claudio Alvarado, llamó a las oposiciones a “recapacitar” su anuncio de votar en contra de la idea de legislar, y dijo que “entre todos” pueden construir de mejor manera el proyecto. “Ya hace bastante tiempo que estamos notificados por la oposición de que rechazan el proyecto de Reconstrucción, situación que yo lamento. Nunca es tarde para recapacitar y espero que en el Senado podamos, entre todos, construir de mejor manera este proyecto”, indicó.

En el Senado la matemática es muy simple. La oposición tradicional tiene a 23 senadores, incluyendo a la independiente Fabiola Campillai. El oficialismo tradicional tiene 26 votos, incluyendo a Enrique Lee, Miguel Ángel Calisto y Matías Walker.

Lee también... Entre negociaciones y dudas: la tensa discusión por Plan de Reconstrucción Nacional en la Cámara Baja Miércoles 20 Mayo, 2026 | 10:03 Al medio de todos está el siempre impredecible senador de Magallanes, Karim Bianchi, que, en todo caso, tiene el precedente de que su padre, el diputado Carlos Bianchi, se opuso agresivamente al proyecto en la Cámara. El jefe de bancada del comité PS-PPD, Juan Luis Castro, dijo que esto va a tomar meses.

Subrayó que no quieren obstruir, pero que debe haber una negociación profunda, recordando que en el Senado no está el PDG, y que no están interesados en hablar ni de remedios, ni de pañales. “Yo creo que aquí van a haber varios meses, y el Gobierno, como no tiene una garantía, va a tener que tener una negociación. Nosotros no vamos a obstruir, vamos a ejercer el derecho, la correlación de fuerzas es al límite.

El Partido de la Gente que no está presente en el Senado. Aquí no van a ser ni los medicamentos, ni los pañales”, manifestó. Una herida en el costado que le dejó al Gobierno el primer trámite del megaproyecto fue la aprobación de la Sala Cuna Universal, por la que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, hizo reserva de constitucionalidad.

En tal línea, una señal alarmante para La Moneda la dio ni más ni menos que la presidenta del Senado, la senadora Paulina Núñez (RN), quien dijo esperar que el Gobierno patrocine Sala Cuna como indicación dentro del proyecto. “Asumir como presidenta del Senado una especie de meta que me puse: que ojalá en el Senado el proyecto no se apruebe con uno o con dos votos más de los necesarios. Ojalá que tengamos un acuerdo mayoritario, que el proyecto Sala Cuna podamos ingresarlo en esta ley, pero de buena manera, y esa buena manera tiene que ser con el patrocinio del Ejecutivo”, enfatizó.

Lee también... El diseño de la "segunda fase" del Gobierno tras el cambio de gabinete para reactivar el relato Viernes 22 Mayo, 2026 | 08:47 El senador del Frente Amplio, Diego Ibáñez, dijo en tono desafiante que la “estrategia de Claudio Alvarado” de intentar dividir a la oposición no funcionó. Aseguró que están coordinados, y que esa es una mala noticia para el Gobierno.

“Tenemos un diagnóstico compartido. Prontamente nos vamos a reunir, tenemos espacios de coordinación. Decirle al ministro Alvarado que para él es una mala noticia que nosotros estemos muy unidos y muy articulados.

Nosotros estamos esperando que se abran efectivamente al diálogo”, aseveró. En la centro derecha son varios los senadores que han advertido que esperan hacer cambios al proyecto, y que si bien apoyan en general la iniciativa, buscarán negociar con el Gobierno para ingresar indicaciones o limitar algunos de sus efectos. Uno de ellos es el senador independiente que integra el comité de Evópoli, Miguel Ángel Calisto.

“Va a afectar y va a repercutir en las decisiones de muchos Gobiernos. Por eso que es importante que se revise en profundidad, y evidentemente no se va a aprobar a sobre cerrado. Creemos que el Senado puede dar una discusión mucho más profunda, técnica, que creo que la Cámara de Diputados desaprovechó”, dijo.

Aún queda mucho paño para cortar. La sola definición de las comisiones y tiempos de trámite aún podría cambiar. Comienza así un trámite crucial, y todos los ojos estarán puestos en la disposición y habilidad del Gobierno.