Virus Hanta en la industria salmonera: buzo subcontratado muere y otro lucha por su vida en medio de graves falencias de higiene Imageneres referenciales. Archivo internet. La muerte de un buzo subcontratado por la empresa salmonera Viento Sur y la grave hospitalización de otro han reactivado las críticas sobre las condiciones de higiene y seguridad laboral en la industria transnacional del salmón en Chile, según información difundida por Ecoceanos.

De acuerdo a la publicación, ambos trabajadores se contagiaron con virus Hanta al interior de la embarcación donde desarrollaban sus labores en la región de Aysén, Patagonia chilena. Las autoridades sanitarias ya investigan el origen del brote y los factores de riesgo asociados a este caso fatal. Carlos Pérez Subiabre (32 años), oriundo de Quellón, falleció tras ser trasladado desde Melinka al hospital Grant Benavente de Concepción, donde sufrió un cuadro respiratorio agudo derivado del hantavirus, dejando huérfana a su hija de 10 años.

El segundo afectado, de 62 años y natural de Maullín, permanece internado en estado grave en el Hospital del Tórax en Santiago. Ecoceanos destaca que ambos compartieron un espacio cerrado y con escasa ventilación en la embarcación de transporte vinculada al centro de cultivo de salmón. Ante la gravedad de los hechos, la Seremi de Salud de Aysén inició una investigación a través de sus equipos de Epidemiología y Zoonosis para determinar el lugar exacto de exposición y los factores de riesgo.

El seremi Dr. Jorge Pérez señaló a Radio BioBio que “presumiblemente el contagio ocurrió al interior de la embarcación donde ambos desarrollaban sus labores”. Las precarias condiciones de higiene y la falta de ventilación emergen como ejes centrales de la pesquisa oficial.

La autoridad sanitaria reiteró el llamado al autocuidado, recordando que el hantavirus se transmite por roedores silvestres y sus heces, y enfatizó la necesidad de “mantener condiciones adecuadas de higiene” en los centros de cultivo. Mientras tanto, gremios y organizaciones laborales exigen una fiscalización más rigurosa a las empresas subcontratistas del sector salmonero, señalando que accidentes y enfermedades prevenibles siguen cobrándose vidas en medio de condiciones laborales cuestionadas.