Este jueves el Buró de Análisis Económico (BEA) de Estados Unidos finalmente dio a conocer los datos de crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) del país norteamericano luego del atraso producido por el cierre del Gobierno federal que paralizó a la administración entre octubre y noviembre. El crecimiento estadounidense alcanzó un 2,1% en 2025, cifra menor al 2,8% registrado en 2024 y 2,9% en 2023. Si bien el segundo y tercer trimestre del pasado año marcaron un avance de 3,8% y 4,4% respectivamente, el cuarto trimestre mostró un movimiento mínimo de sólo 0,5%, donde el principal factor de desaceleración fue el cierre de Gobierno.

Esta baja en el cuarto trimestre trajo consigo una disminución en el gasto público de 5,6%, frente al 5,8% del estimado anterior, más una caída importante en las exportaciones que se redujeron hasta marcar un 3,2%. A su vez, las importaciones, se redujeron en 1%. Aunque el gasto en defensa se mantuvo sin cambios después de su reducción de 10,7% durante el último trimestre del año pasado, el gasto federal cayó a 16,6%, una décima más respecto a la proyección anterior.

Sin embargo, de acuerdo con los economistas encuestados por Reuters, las cifras del PIB del tercer y cuarto trimestre no reflejaron fielmente la salud de la economía norteamericana. Pilares que sostuvieron la actividad Desde la perspectiva sectorial, el PIB estadounidense reflejó un aumento de 2,3% en los servicios privados, lo que permitió compensar disminuciones de 7,8% en el sector gubernamental y 1,8% en los bienes privados, donde los principales impulsores fueron la industria de la información, los servicios de salud y asistencia social junto con el comercio mayorista. La demanda interna, que fue monitoreada de cerca por las autoridades, mejoró a una tasa del 1,9%, a diferencia del 2,9% registrado en el trimestre de julio-septiembre.

En el caso de las utilidades corporativas, los beneficios se incrementaron en US$ 246. 900 millones durante el cuarto trimestre, lo que significó un repunte notable comparado con el alza de US$ 175. 600 millones del tercer trimestre.

Respecto a precios, el índice de compras internas alcanzó un 3,7%, mientras el índice de Precios al Gasto en Consumo Personal (PCE) aumentó 2,9%. La publicación de este indicador, que corresponde a la medición de variación de precios que la Reserva Federal utiliza para evaluar el cumplimiento de su meta inflacionaria del 2%, generó expectación entre los inversionistas. Para el subgerente de Estrategia de Inversión de Principal, Jorge Herrera, los datos más importantes serán aquellos “correspondientes al mes de marzo, donde ya se podrán apreciar los efectos que está teniendo el incremento en los precios del crudo en el nivel general de precios de la economía estadounidense”, ya que los presentados por el BEA datan de febrero y no toman en cuenta el conflicto en Medio Oriente.