Cerca de 2. 400 personas han muerto y más de 7. 600 han resultado heridas en Líbano a raíz de la ofensiva militar de Israel iniciada el pasado 2 de marzo, en el contexto de un nuevo ciclo de violencia en Medio Oriente que también involucra a Irán y al grupo chií Hezbolá.

Según datos oficiales de la Unidad de Gestión de Riesgos y Desastres del gobierno libanés, el número de víctimas asciende a 2. 387 fallecidos y 7. 602 heridos como consecuencia de los bombardeos israelíes, cifras que continúan aumentando pese a la tregua acordada recientemente.

La escalada ha generado además una crisis humanitaria significativa. Más de 117. 000 personas han sido desplazadas, agrupadas en unas 30.

400 familias, muchas de las cuales se encuentran actualmente en 631 refugios habilitados por las autoridades tras abandonar sus hogares. El organismo también reportó más de 8. 600 acciones hostiles atribuidas al Ejército israelí desde comienzos de marzo, pocos días después del inicio de una ofensiva conjunta de Israel y Estados Unidos contra Irán.

Aunque Líbano e Israel alcanzaron una tregua temporal de diez días durante negociaciones realizadas en Washington, el acuerdo no ha logrado detener completamente los ataques. De hecho, durante la jornada, autoridades sanitarias libanesas informaron que un bombardeo en la localidad de Qaqaiyat al Jisr, en el sur del país, dejó al menos seis personas heridas. El escenario mantiene alta la tensión regional, con un alto el fuego frágil y un número creciente de víctimas civiles.