A pocas horas de que el crucero MV Hondius arribe a las Islas Canarias para ser evacuado, se confirmó que aumentaron a seis los contagiados por hantavirus al interior de la embarcación, que reúne a un total de 151 personas de 23 países. El presidente de España, Pedro Sánchez, se reunió con el director general de la Organización Mundial de la Salud, Tedros Adhanom, quien supervisará el arribo de los tripulantes a junto a otros ministros de Estado. Asimismo, aseguró que la situación no se trata de una pandemia como el Covid-19 y cuyo riesgo para la salud pública es bajo.
La evacuación fue planeada de forma que el barco no atraque en el puerto, sino que quede frente a la costa. Alrededor de 30 tripulantes se quedarán en el crucero para que siga su trayecto hasta Países Bajos, mientras el resto descenderá en botes en pequeños grupos por nacionalidad, para después ser llevados en autobuses sellados a aeropuerto principal de la isla en donde serán repatriados a sus países de origen. Los primeros en bajar serán los 14 pasajeros españoles que llegarán a Madrid.
El delegado de prevención del Hospital Gómez Ulla, José García, detalló que "se van a ir a una planta específica diseñada para ellos, aislada solo para ellos, por un circuito cerrado y no tendrán contacto con las demás personas ni pacientes ni trabajadores. Entrarán por una parte externa al hospital, subirán por un ascensor cerrado y todo el camino se desinfectará y se volverá a limpiar según establece los protocolos de seguridad". Países como Estados Unidos y Gran Bretaña enviarán aeronaves propias para sus connacionales.
Asimismo, la Unión Europea dispuso de dos aviones para quienes no tienen vuelos asignados. En tanto, los dos chilenos que estuvieron a bordo del barco siguen aislados de manera preventiva y no han presentado síntomas.