Más de un error comunicacional se le ha atribuido al gobierno del Presidente José Antonio Kast en los 48 días que lleva en el poder. Los impasses sobre Estado "en quiebra", el almuerzo con excompañeros en La Moneda y ahora la filtración de un oficio de la Dirección de Presupuesto que recomienda descontinuar programas sociales de alta sensibilidad, han abierto fuego amigo oficialista y, ahora último, dardos hacia el propio núcleo de asesores del Mandatario: El Segundo Piso de La Moneda. Fue el presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, quien apuntó al círculo del Presidente, con la filtración del oficio de la Dipres.
"Yo llamaría al Segundo Piso que tomara las riendas de esas correcciones, precisamente para que no se vuelvan a repetir", aseveró, exhortando a que "puertas adentro, tienen que revisar quién fue la persona que tomó malas decisiones en cuanto a a comunicar algo que se podía prestar, digamos, para los malintencionados". Desde el sector hay quienes consideran que el Segundo Piso de Kast no ha logrado contener errores no forzados que han venido a complicar la agenda del Ejecutivo y subrayan, incluso, los episodios que han tenido a algunos de ellos como autores. Así fue el caso de la publicación del gobierno en redes sociales, que argumentaba el alza de los combustibles manifestando haber recibido un "Estado en quiebra".
El error concitó críticas de lado y lado, siendo una de las más emblemáticas la del exministro de Hacienda, Ignacio Briones (Evópoli). "La ignorancia es atrevida", acusó. Este impasse fue atribuido al director de Comunicaciones y Contenidos del Segundo Piso, Cristian Valenzuela, y significó un oficio de Contraloría al ministerio Secretaría General de Gobierno, que encabeza Mara Sedini.
Días después, se conoció el almuerzo que Kast concedió a excompañeros de Derecho de la Universidad Católica, en La Moneda, en pleno horario laboral y con el empleo de funcionarios de Palacio, como garzones, cocineros y equipo de producción. El evento motivó a los parlamentarios socialistas, Daniella Cicardini y Daniel Manouchehri, a concurrir a Contraloría para indagar el posible uso de recursos públicos, tras lo cual, el gobierno informó que la comida corrió por cuenta del Presidente. Según trascendió, uno de los rostros organizadores fue la jefa de gabinete de Kast, Catalina Ugarte.
Así, la concejal de las Condes no solo terminó en el radar por mantener una doble función, sino además, por no advertir las complicaciones que la cita podría traer al Mandatario. Con estas consideraciones, analistas políticos aquilataron el desempeño del Segundo Piso de Kast. Éric Latorre, director del Magíster en Gobierno de la Universidad Autónoma, señaló que "el denominado Segundo Piso del Presidente Kast evidencia que hay una falta de oficio político que se ha traducido en diversos traspiés.
Hay una debilidad en la lectura del escenario y en la comprensión de lo que está en juego en el discurso político". "Por ejemplo, hablar de un 'Estado quebrado', la filtración de una eventual eliminación del programa de alimentación escolar o los desencuentros comunicacionales con la vocería de gobierno, dan cuenta de una desprolijidad, una falta de orden, que es preocupante y que el Segundo Piso del Presidente Kast debiera corregir", añadió. Otro punto que mencionó es que "el equipo del Segundo Piso no puede superponerse a los ministros", de lo contrario, "se provocan tensiones institucionales que al final del día terminan haciendo crisis que se hacen evidentes frente a la ciudadanía".
"Ahí está el arte de un buen centro de gobierno: tener equilibrio, prudencia y tacto político para articular adecuadamente a todos los equipos ministeriales, sin interferir en sus decisiones", dijo. A su vez, Mario Herrera, académico de la Universidad de Talca, consideró que "hay dos deficiencias en el diseño del Segundo Piso que impactan en su desempeño. Primero, comprender que el rol del Segundo Piso es no ser noticia (...
) lo esperable es que esas disputas se manejen en privado y no a nivel de prensa como ha sido hasta ahora la relación entre Valenzuela e Irarrázaval". En segundo lugar, apuntó a "no comprender que Kast en campaña debe ser distinto de Kast Presidente. El rol de un asesor de campaña es generar ruido para atraer tensión mediática a una campaña.
El rol de un asesor en presidencia es despejar y contener el ruido para que entre el mensaje. El Segundo Piso escogió sacrificar la luna de miel para avanzar rápido con la agenda administrativa y legislativa. El problema es que al hacerlo, no lograron obtener resultados de corto plazo y disminuyeron de manera drástica la aprobación del Presidente".
"No lograron manejar bien las expectativas de los desafectos que, de la misma forma volátil que entraron en campaña, hoy dejan de apoyar al gobierno", añadió, advirtiendo que "si el segundo piso comete errores comunicacionales serios, entonces la situación será más difícil en momentos complejos". "Tienen que recalibrar el estilo y mensaje" "Es un balance delicado: para identificar focos de conflicto, se necesitan miradas críticas, no solo un grupo con buen ojo publicitario; pero a la vez, no puede ser tan amplio para evitar una lentitud excesiva o filtraciones, entre otros problemas", sostuvo y reparó que "no sé cuántas personas pueden hacer un contrapeso real a ese núcleo de poder, y eso, que es una ventaja para actuar coordinadamente, se puede volver una desventaja si el Segundo Piso tiene puntos ciegos". Añadió que "el Presidente y su equipo tienen que recalibrar el estilo y mensaje a partir de algunas de las experiencias negativas que han tenido en este mes y medio de gobierno.
Pareciera que todavía impera un tono de campaña adversarial que pudo ser útil, pero que ahora no le ha servido tanto. No se trata tanto de moderarse, sino de elegir las peleas. Ahora se ve como que quisieran dar muchas y en simultáneo".