Síntomas que no deben ignorarse Las intoxicaciones alimentarias pueden manifestarse pocas horas después de ingerir productos contaminados. Náuseas, vómitos, dolor abdominal, diarrea, fiebre o dolor de cabeza son algunos de los síntomas más frecuentes. En la mayoría de los casos se trata de cuadros leves que se resuelven en uno o dos días, describe el doctor Marino, pero hay grupos de pacientes en los que las complicaciones pueden ser mayores, como niños pequeños, adultos mayores, personas inmunosuprimidas o quienes padecen enfermedades crónicas.

“Si los síntomas son intensos, persisten por más de 24 horas o se acompañan de: vómitos persistentes, deposiciones con sangre, fiebre alta y/o compromiso del estado general, es importante consultar oportunamente en un servicio de urgencia. La atención temprana permite evitar complicaciones y entregar el tratamiento adecuado”, señala el doctor Marino. Chocolate en exceso: otro clásico de estas fechas Pero la Semana Santa no solo cambia el menú de los adultos.

Con la llegada de la Pascua de Resurrección, los chocolates y huevitos también aparecen con fuerza en los hogares, especialmente entre niños y niñas. Cuando su consumo se concentra en pocos días y en grandes cantidades, pueden aparecer molestias digestivas como dolor abdominal, náuseas, diarrea o incluso estreñimiento. “Es importante que el chocolate se consuma con moderación y como parte de una alimentación equilibrada.

Cuando los niños ingieren grandes cantidades en poco tiempo, lo más frecuente es que aparezcan molestias gastrointestinales, principalmente por el alto contenido de azúcar y grasa que tienen estos productos”, explica el doctor. El especialista también recomienda a madres, padres y cuidadores revisar siempre las etiquetas, ya que algunos chocolates pueden contener ingredientes que desencadenan alergias alimentarias en los más pequeños (signos de alarma: ronchas en la piel, inflamación de mucosas, ruido o dificultad para respirar e incluso sintomatología gastrointestinal). Junto con también, siempre mirarlos para prevenir riesgos de obstrucción de la vía aérea, ya sea por el producto mismo o por algún pequeño juguete asociado.

Lo importante no es evitar ciertos alimentos, en especial cuando son tan característicos de estas celebraciones. El llamado realmente es a disfrutarlos con moderación y en condiciones seguras. “La Semana Santa es una oportunidad para compartir en familia y disfrutar.

Con medidas simples, como comprar pescados y mariscos en lugares autorizados, mantener la cadena de frío y asegurar una correcta preparación, es posible reducir significativamente el riesgo de intoxicaciones. También es importante moderar el consumo de chocolates, especialmente en niños, para evitar molestias digestivas asociadas al exceso de azúcar y grasa”, concluye.