Asimismo, valoró el crecimiento que ha tenido esta iniciativa en distintas zonas del país, especialmente al cumplirse un año desde el inicio del proyecto formativo: “Ha sido muy emocionante ver cómo esta experiencia se ha ido expandiendo. El trabajo comunitario tiene un enorme valor porque permite generar redes de apoyo cercanas y humanas, especialmente en procesos tan sensibles como el cáncer. Nos damos cuenta de que en la comunidad existe mucha gente que tiene el deseo de ayudar y lo que necesita gente que les enseñe y nosotros como profesionales formados tenemos que ser bondadosos al entregar estos conocimientos a las comunidades s los líderes vecinales para que ellos puedan ayudarnos en esta tarea que es orientar al paciente con cáncer para que pueda llegar a su tratamiento de manera oportuna y mejorando su calidad de vida».
Una de las asistentes, la vecina Silvia San Martín proveniente de la comuna de Curaco de Vélez destacó la instancia: «Ha sido súper interesante e instructiva. Siempre conocemos a alguien que está en el tema oncológico porque es una enfermedad que no afecta solo a la persona sino también a la familia y en base a la experiencia personal , viví con mi abuelo 10 años con cáncer me di cuenta acá en esta capacitación que me abre un mundo de opciones para poder entregar a la comunidad y a las personas que lo necesiten la verdad que ha sido super interesante super instructivo y educativo» Desde el Servicio de Salud Chiloé destacaron que esta capacitación constituye una oportunidad para avanzar hacia una atención más participativa y centrada en las personas, entendiendo que el acompañamiento, la información clara y la educación comunitaria son herramientas fundamentales para enfrentar el impacto social y sanitario del cáncer. La iniciativa además ha sido reconocida en Chile como una buena práctica en cáncer por organizaciones vinculadas al ámbito oncológico, relevando la importancia de fortalecer la alfabetización sanitaria y el trabajo colaborativo con las comunidades.