Las declaraciones de Lee se referían a una serie de incursiones de drones civiles en territorio norcoreano entre septiembre de 2025 y enero de 2026, que elevaron las tensiones bilaterales, por los que la Fiscalía ha acusado a tres personas de traición y violación de la ley de seguridad aérea: un estudiante de posgrado, un empleado del Servicio de Inteligencia Nacional y un oficial militar. El pronunciamiento norcoreano añade optimismo a la línea conciliadora impulsada por Lee, que incluye medidas como la suspensión de emisiones por altavoces en la frontera y reiterados llamamientos al diálogo. No obstante, Corea del Norte continúa rechazando oficialmente las interacciones directas y considera al Sur una nación "hostil".