La jefa del Ejecutivo adelantó que esta no será una medida aislada y señaló que su gobierno buscará acuerdos similares con productores y comercializadores de productos perecederos, para hacerlos más accesibles a los consumidores y así contener la inflación desde varios frentes. Sheinbaum criticó el enfoque tradicional que dejaba la lucha contra la inflación casi exclusivamente en manos del Banco de México a través del aumento de tasas de interés —una medida que, reconoció, tiene efectos macroeconómicos adversos— y defendió la necesidad de mecanismos complementarios. Con esta acción, la mandataria envió un mensaje claro: la política de esperar al mercado ha quedado atrás.