El segundo está directamente relacionado, e indica que Francia ha estado más expuesta a ataques de gravedad. Un ejemplo claro fueron los atentados sucedidos en París el 13 de noviembre de 2015. Breaking news: European countries including France have opened talks with Tehran seeking to negotiate a deal to guarantee safe passage for their ships through the Strait of Hormuz, according to people briefed on the efforts.
https://t. co/2sXcq2GDPt pic. twitter.
com/l0fOEGW9eq — Financial Times (@FT) March 13, 2026 Lo cierto es que la actualidad militar de ambos países se da en un marco poco favorable para Europa, en el contexto geopolítico actual. De hecho, esta semana los miembros del Parlamento Europeo discutieron sobre la respuesta de la Unión Europea ante el conflicto. El debate ha dejado patentes las divisiones existentes en el bloque y dentro de las propias instituciones.
A Europa le afecta profundamente la crisis, pero es mucho menos capaz de influir en ella de lo que le gustaría. “La UE no tiene absolutamente ningún papel significativo en este momento. Y punto”, comenta al medio asociado DW Julien Barnes-Dacey, director del programa de Oriente Medio y Norte de África del Consejo Europeo de Relaciones Exteriores.
“Los europeos son irrelevantes”, sentencia. Según el análisis actual, Europa se arrogaba un papel diplomático clave en Irán. Desde 2006, el Alto Representante de la UE, responsable de las relaciones exteriores del bloque, ha venido coordinando las conversaciones entre Washington y Teherán, proceso que condujo al Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA) de 2015, diseñado para limitar el programa nuclear de Irán a cambio del alivio de las sanciones.
Mucho ha cambiado desde entonces. Donald Trump retiró a Washington del acuerdo en 2018, lo que supuso un duro golpe para el marco diplomático en el que Europa había invertido. Pero Barnes-Dacey sostiene que la pérdida de relevancia de Europa no puede explicarse únicamente por Trump.
En su opinión, el bloque lleva años restando prioridad a Oriente Medio. Por su parte, tanto Washington como Teherán han dejado de considerar a los europeos como actores centrales. “Ni Estados Unidos ni Irán ven a Europa como un mediador diplomático serio y creíble”, explicó el experto.
La analista Maneli Mirkhan, nacida en Teherán y afincada en París, comparte la opinión de que Europa ha perdido terreno. Para ella, los europeos han sido demasiado ingenuos demasiado tiempo. Según Mirkhan, la estrategia de centrarse en la diplomacia y las sanciones no ha logrado impedir que Irán avance en sus capacidades militares, nucleares y tecnológicas.