La discusión no es desarrollo versus medio ambiente. Esa es una falsa dicotomía. El verdadero desafío es construir un modelo donde ambos puedan convivir, donde el crecimiento no signifique deterioro y donde las decisiones se tomen con información, responsabilidad y visión de largo plazo.

Porque cuando se habla de medio ambiente, no se está hablando de algo externo. Se está hablando de las condiciones que hacen posible la vida.