Así las cosas, La Moneda terminó por enredarse sin participación de la oposición, lo que en política se llama error no forzado, demostrando que la vocería se está convirtiendo en un verdadero dolor de cabeza y en flanco que tiene pocas posibilidades de revertirse. Mara Sedini se ve cada vez más insegura, y más propensa a cometer errores. Por supuesto que hay que entender que cuando la persona que ejerce un rol pasa a convertirse en la noticia, es muy difícil tener la tranquilidad frente a los micrófonos, más aún cuando insiste en improvisar sin una pauta que le ayude a salir pedaleándola en los momentos que ella misma se percata que ha repetido palabras o se ha equivocado en un concepto.

El gobierno lleva poco más de un mes y ya debería estar pensando en hacer algunos cambios que le permitan descomprimir áreas críticas. El manejo comunicacional es gravitante para un Ejecutivo que generó enormes expectativas y que ya sufre con la desaprobación, tal como antes le pasó a Bachelet, Piñera y Boric. Pero sin duda, dónde La Moneda debería encender las alertas es en el déficit político que está mostrando.

Creo que el presidente Kast va a terminar sumando a la vieja guardia de ChileVamos , es decir, haciendo exactamente lo que hizo Boric al incorporar a la ex Concertación con todo en su gobierno, dejando atrás la mirada despectiva que tenían personajes como Giorgio Jackson de los “30 años”. Realismo político le dicen a eso.