“Queremos llegar con medidas concretas, acercar a las personas a la institucionalidad y prevenir enfermedades importantes. Hoy estamos priorizando, por ejemplo, la vacunación”, explicó. La autoridad también destacó la coordinación interinstitucional, mencionando programas como Noche Digna y Rutas Protege, además del trabajo con organizaciones como Cáritas.
Según indicó, el ministerio maneja cerca de 500 millones de pesos destinados a esta población, aunque enfatizó que “detrás de cada cifra hay historias y realidades complejas”. En el ámbito sanitario, la subdirectora médica del Servicio de Salud Atacama, Marisol Ayala Concha, explicó que la jornada se enmarca en la campaña de invierno. “Se está administrando la vacuna contra la influenza, que es fundamental para evitar enfermedades graves y hospitalizaciones”, indicó.
La profesional resaltó el carácter colaborativo de la actividad, en la que participaron el municipio de Copiapó y equipos de salud, facilitando el acceso a inmunización para una población que muchas veces queda fuera del sistema. El componente espiritual y comunitario también estuvo presente. El vicario general de la diócesis de Copiapó, Guido Castaña, valoró la iniciativa y reiteró el compromiso de la Iglesia con la dignidad humana.
“Esta es una casa abierta, donde buscamos apoyar la salud integral y la dignidad de cada persona. Todos son bienvenidos”, afirmó. Asimismo, destacó que el apoyo se extiende también a personas migrantes, quienes forman parte de esta red de atención solidaria.
La jornada dejó en evidencia que la articulación entre Estado civil, instituciones religiosas y educativas puede generar un impacto concreto. Más allá de la asistencia inmediata, la actividad buscó derribar estigmas y reforzar el sentido de comunidad frente a una problemática social que requiere respuestas sostenidas.