Fijar un precio Uno de los pasos más delicados consiste en fijar el precio por acción, es decir, el valor de cada participación cuando el título empieza a cotizar. "Probablemente sea más arte que ciencia", explicó Matthew Kenney, especialista en OPI de Renaissance Capital. Los bancos que asesoran a la empresa buscan maximizar los fondos recaudados, pero también deben dejar margen para que la acción suba una vez iniciadas las operaciones.
"Nadie quiere hacer sonar la campana de apertura (en Wall Street) para ver luego cómo su acción se desploma" por falta de demanda, señaló Kenney. El método no es infalible y a veces requiere ajustes. La start-up estadounidense de chips electrónicos Cerebras revisó su precio objetivo dos veces antes de finalmente salir a bolsa a 185 dólares por acción, y en su primer día de cotización se disparó un 68%.