Y lo más llamativo es que la U volvió a imponerse ahí este año, confirmando que los últimos Superclásicos comenzaron a mostrar una rivalidad mucho más equilibrada que la de años anteriores. El Superclásico volvió a emparejarse en las últimas temporadas Durante varios años, Colo-Colo parecía llegar con ventaja emocional y deportiva a los clásicos. Sin embargo, los enfrentamientos recientes mostraron un escenario bastante más parejo.

En 2025 hubo varios cruces oficiales que terminaron repartiendo victorias para ambos lados. Universidad de Chile ganó uno de los clásicos más comentados de la temporada con un 2-1 que volvió a entusiasmar a su hinchada, mientras Colo-Colo respondió más adelante con un triunfo ajustado en el Monumental. La Supercopa también agregó tensión extra a la rivalidad.

La U terminó quedándose con el título tras imponerse con claridad, algo que volvió a alimentar la sensación de que el clásico ya no tiene un dominador tan claro como ocurrió durante buena parte de la década pasada. Además, el regreso de Arturo Vidal ayudó a devolverle todavía más atención mediática al torneo local. Cada clásico comenzó a jugarse durante toda la semana en redes sociales, conferencias de prensa y programas deportivos.

Del lado azul, figuras como Marcelo Díaz volvieron a conectar emocionalmente con la hinchada en partidos de máxima presión. Ningún otro partido genera tanta conversación previa, tantas bromas cruzadas ni tanta tensión durante la semana. De hecho, cada vez que se publica el fixture de la Liga de Primera, una de las primeras fechas que revisan los hinchas es justamente la del Superclásico.

Y eso volvió a notarse especialmente en las últimas temporadas, donde la rivalidad recuperó parte de la incertidumbre competitiva que parecía perdida durante algunos años. Entrenadores que entendieron lo que significa este partido Hay técnicos que pasaron desapercibidos por el campeonato, pero quedaron inmortalizados por ganar clásicos. En Colo-Colo, figuras como Mirko Jozic o Claudio Borghi entendieron rápidamente el peso emocional del club y lograron construir equipos muy competitivos.

Borghi, especialmente, dirigió uno de los Colo-Colo más dominantes de los años 2000. Su equipo mezclaba talento ofensivo, personalidad y jugadores que parecían disfrutar especialmente este tipo de partidos. En la U, el nombre de Jorge Sampaoli sigue ocupando un lugar especial.

Más allá de los títulos, consiguió que Universidad de Chile recuperara una identidad futbolística muy marcada. Sus equipos presionaban alto, atacaban constantemente y transmitían una intensidad poco habitual en Sudamérica en ese momento. Muchos entrenadores extranjeros llegan pensando que el torneo chileno es relativamente tranquilo, pero suelen descubrir rápidamente que perder un Superclásico puede cambiar completamente la relación con la hinchada y con la prensa.

Jugadores que cruzaron la vereda Uno de los temas que más sensibilidad genera es el de los futbolistas que jugaron en ambos clubes. No son muchos, precisamente porque el costo emocional suele ser enorme. El caso de Leonardo Rodríguez todavía aparece frecuentemente en conversaciones futboleras.

El argentino pasó por Colo-Colo y luego se convirtió en figura importante de Universidad de Chile durante los años noventa. También ocurrió con jugadores como Jean Beausejour, quien defendió ambas camisetas y recibió críticas desde los dos lados en distintos momentos de su carrera. Más recientemente, Matías Zaldivia agregó todavía más tensión al clásico después de pasar desde Colo-Colo hacia la U, convirtiéndose rápidamente en un jugador muy identificado con el equipo azul.

Cambiarse entre Colo-Colo y Universidad de Chile rara vez se percibe como una simple decisión profesional. Para muchos hinchas, sigue siendo una especie de traición deportiva.